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Plásticos: del vientre animal a nuestro plato

Por Silvia Celi

Greenpeace ha lanzado una petición para que los supermercados eliminen de sus productos los envases de plástico de un solo uso. Estos envases suponen un gran problema medioambiental que sólo puede solucionarse de forma efectiva si se ataca directamente la raíz del problema, se reduce la producción y se disminuye el consumo de plásticos.
 

¿Por qué los supermercados? Los supermercados tienen un papel crucial en esta problemática, ya que la gran mayoría de sus productos están envasados y ofrecen escasas alternativas a las personas consumidoras. Sin embargo, los supermercados pueden cambiar la situación, ser líderes en esta batalla ambiental si comienzan a ofrecer productos a granel y otras alternativas a los plásticos.

La producción y el consumo de plásticos sigue aumentando cada año a un ritmo alarmante, por lo que el flujo de estos materiales al medio ambiente continúa en aumento. Se estima que hasta 12 millones de toneladas llegan a los océanos cada año, y que el equivalente a un camión de basura acaba en el mar cada minuto.

“La contaminación por plásticos en los océanos es evidente, de hecho la mancha de plásticos del Pacífico triplica ya la superficie de España y en el Mediterráneo el 96% de las muestras de basura marina en la superficie son plásticos. Hay que actuar ya”, ha declarado Alba García Rodríguez, responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace. “Poder consumir productos libres de plásticos en supermercados es en muchas ocasiones imposible. Los supermercados deben hacerse responsables de los materiales que ponen en manos de sus consumidores si queremos parar el flujo de plásticos a nuestros mares y océanos”, ha añadido.

Los plásticos de un solo uso generan graves problemas en los océanos impactando en la fauna marina, e indirectamente en el ser humano. Más de 550 especies de animales marinos ingieren objetos de plástico y/o se enredan con ellos, lo que obstaculiza su desarrollo vital, y en algunos casos causa su muerte.

Los plásticos pueden ser ingeridos por la fauna marina, incluyendo el plancton, los crustáceos y los peces, y pueden causar problemas, tanto por su presencia física en el intestino como a causa de los contaminantes químicos que llevan. Esas sustancias pueden ser transferidas a sus tejidos, entrando en la cadena alimentaria hasta llegar a nuestros platos.

Actualmente, ya se han descubierto pequeños fragmentos de plástico (microplásticos) en varias especies de pescados y mariscos que consumimos, que también pueden presentar sustancias tóxicas procedentes de esos plásticos. Los enredos tienen también efectos devastadores en la fauna marina, por los problemas de estrangulamiento, asfixia, o restricción del movimiento que pueden ocasionar.

Parte de los plásticos que desechamos acaban en nuestros ríos y mares a través del drenaje urbano, vertidos o lixiviados desde vertederos, debido a su abandono deliberado, o a causa del vertido accidental desde barcos o las aguas residuales de alcantarillados y las plantas de depuración.

Debido a una gestión de residuos deficiente o a que se desechan de forma irresponsable, hoy día podemos encontrar plásticos en cualquier rincón del planeta, desde en los fondos oceánicos más profundos, hasta en el hielo Ártico, en nuestros ríos, costas e incluso dentro de la fauna marina.

Destacan por su abundancia los plásticos de un solo uso, envases que tenemos minutos en nuestras manos y tardan cientos de años en degradarse.

El reciclaje se ha planteado hasta ahora como la mejor solución a este problema, pero se sabe que aproximadamente el 90% de los plásticos que se consumen a nivel global no se reciclan. Más del 60% de todo el plástico que se ha producido hasta el momento continúa acumulándose en vertederos, o en el medio ambiente. La solución pasa por reducir la producción y el consumo de plásticos de un solo uso.

“Hasta ahora, la presión para luchar contra la contaminación por plásticos se había puesto sobre la ciudadanía, pero es hora de que los supermercados tomen responsabilidad al igual que las empresas e industrias que ponen esos plásticos en circulación” ha comentado Alba García. “En otros países ya abundan los supermercados que han tomado el liderazgo y van a dejar de ofrecer plásticos de un solo uso. Greenpeace demanda a los supermercados que continúen con esta lucha, eliminen los plásticos de un solo uso de sus estanterías, los envases de sus frutas y verduras y fomenten la venta a granel”, ha apuntado García.

Fuente: comunicado de prensa de Greenpeace España.