rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Estados Unidos Economía Niños

Publicado el • Modificado el

¿El fin de las jugueterías?

media
Juguetería Toys "r" Us. ERIC CABANIS / AFP

En Estados Unidos, la cadena de jugueterías Toys 'R' Us anunció el cierre de sus 735 tiendas y en Francia, el gigante del juguete La Grande Récré enfrenta una liquidación judicial. La causa: las compras por internet y el tiempo que los niños dedican a las pantallas.


Hasta ayer eran en el lugar de paso obligado para los padres que buscaban un regalo para el niño o para el cumpleaños del compañerito de colegio: las grandes jugueterías. Sin embargo, algo está pasando en el reino del juguete.

Este jueves, el coloso del sector Toys 'R' Us anunció que liquidará sus 735 tiendas en Estados Unidos, marcando el final de un pilar de la industria del juguete ahogada en problemas financieros.

El grupo prevé una "reorganización" y "un proceso de venta" para sus actividades en Canadá, en Asia, Alemania, Austria y Suiza. Toys 'R' Us precisó que siguen abiertas las opciones para sus otras actividades en el extranjero, entre ellas las tiendas en España, Portugal, Francia, Polonia y Australia. Hay 33.000 empleos en juego.

En la misma semana, el grupo francés Ludendo, propietario de la cadena de jugueterías La Grande Récré anunció que esta empresa, que emplea a 2.500 personas, se encontraba en liquidación judicial, luego de declararse el 6 de marzo en cesación de pagos.

¿Quién es el verdugo de estas jugueterías? Son al menos dos. Primero, las compras por internet. Las jugueterías no lograron enfrentar la competencia de Amazon y, en Estados Unidos Walmart. Las nuevas generaciones de padres acentúan este fenómeno, ya que son quienes más utilizan la red para efectuar compras.

El segundo factor es que los niños dejan de utilizar cada vez más temprano los juguetes para dedicarse a las pantallas, ya sea por las consolas de videojuegos o las tabletas.

El problema no es sólo para las grandes empresas, las pequeñas jugueterías de barrio saben que no pueden competir con internet, ni con los precios de la red ni con la oferta infinita de productos que no entraría en ninguna tienda.