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El trabajo nocturno aumenta el riesgo de cáncer en las mujeres

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Una enfermera en una unidad de cuidados intensivos en Miami. Archivo. REUTERS/Joe Skipper

El colectivo más expuesto es el de las enfermeras, según un análisis que engloba 61 estudios a nivel mundial. Trabajar de noche es un factor de riesgo para desarrollar cáncer de mama, de piel y del sistema gastrointestinal.


El estudio publicado por la revista estadounidense Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention de la American Association for Cancer Research revela que las mujeres que trabajan de noche de forma continuada durante varios años tienen un 19% más de probabilidades de padecer un cáncer. Un porcentaje que se dispara en el caso del cáncer de piel (41%) y de mama (32%).

El análisis recopila los resultados de 61 estudios que engloban a un total de 3,9 millones de personas en Europa, Estados Unidos, Canadá, Asia y Australia y apunta a la profesión de enfermera que asume los turnos de noche como a la más expuesta. En este colectivo, el riesgo de padecer un cáncer de mama se dispara hasta el 58%, el cáncer gastrointestinal hasta el 35% y el de pulmón al 28%.

"Nos sorprendió ver la asociación entre el trabajo nocturno y el riesgo de cáncer de mama solo entre las mujeres de Norteamérica y Europa”, dijo el autor del análisis, Xuelei Ma, oncólogo del West China Medical Center de la Universidad Sichuan en Chengdu, China. "Es posible que las mujeres de esos lugares tengan niveles más altos de hormonas sexuales, que se han asociado positivamente con cánceres relacionados con hormonas, como el cáncer de mama", añadió el investigador.

Varias investigaciones anteriores indican que el trabajo nocturno es un factor coadyuvante en el caso del cáncer de mama. “Hay un aumento de la prevalencia en mujeres que trabajan de noche como enfermeras, periodistas o profesoras y mucho más cuando a eso se asocia una exposición a riesgos que ya incrementan el cáncer como el manejo de radiaciones ionizantes como la radiología o la exposición a químicos en laboratorios”, explica la doctora Teófila Vicente, coordinadora del Grupo de Investigación en Medicina del Trabajo en España y autora de numerosos estudios sobre el trabajo nocturno.

Hay investigaciones en curso para saber qué tiene que ver la alteración de la melatonina, la hormona del sueño, en el desarrollo del cáncer de mama. “Está aún en proceso de investigación. Ojalá hubiera un único factor, pero generalmente hay múltiples factores implicados. Desafortunadamente, no podemos decir que para que un trabajador no tenga cáncer, le basta con no trabajar por la noche. Pero sí que parece que hay un incremento del riesgo en trabajadores que tienen otros riesgos asociados. Un trabajador diabético por ejemplo, no se le recomienda un trabajo nocturno”, explica la doctora Teófila Vicente.

Trabajar por la noche incide en los hábitos de vida de las personas. Se altera el ritmo circadiano, que se rige por el ritmo diario de día y noche. Se duerme menos porque el ciclo del sueño se altera, se hace menos ejercicio y a menudo se come peor. “En el caso del cáncer gastrointestinal puede ir relacionado al mayor consumo de alcohol, que se suele dar entre los trabajadores de noche, alteraciones alimenticias, la obesidad, todo estos factores se ha demostrado que incrementan el cáncer”, asegura Vicente.