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Primer 'lunes verde' en Francia, sin carne ni pescado

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Este 7 de enero es el primer 'lunes verde' del año. www.lundi-vert.fr

Cerca de 500 personalidades lanzaron un llamado para que se instaure el “lunes verde”, comprometiéndose a dejar de comer carne o pescado en el primer día de cada semana. Un gesto para el planeta, la salud y la causa animal.


Juliette Binoche, Isabelle Adjani, Yann Arthus-Bertrand… En Francia, 500 artistas, científicos y militantes ecologistas llamaron a respetar a partir de este 7 de enero un “lunes verde”, sin consumo de carne ni pescado, y esto para todo el año 2019.

Esta iniciativa, también apoyada por ONG como Greenpeace o Sea Shepherd, forma parte de una campaña que tiene como objetivo cambiar los hábitos alimentarios de los franceses. Una tribuna publicada por el diario Le Monde explica que “existen hoy razones imperativas de disminuir colectivamente nuestro consumo de carne animal en Francia. Pensamos que cada persona puede dar un paso significativo en este sentido”.

Con la colocación de carteles en el metro parisino, la campaña fue oficialmente lanzada este lunes, por iniciativa de Laurent Bègue, psicólogo social y director de la Casa de las Ciencias del Hombre Alpes, quien financió la operación, y Nicolas Treich, del Instituto Nacional para la Investigación Agronómica (INRA), explica el portal Futura Sciences.

Los organizadores esperan que de 50.000 a 500.000 personas se comprometerán en el sitio www.lundi-vert.fr a dejar de comer carne y pescado los lunes. Cada lunes durante un año, estas personas deberán decir si mantienen su compromiso, y recibirán mensajes para motivarlas, así como recetas para encontrar alternativas.

Planeta, salud y causa animal

La operación “tiene como ambición sensibilizar nuestro país a la necesidad de modificar su comportamiento alimentario por razones que se adicionan: el medio ambiente, la salud y la ética animal”, comenta Laurent Bègue a la AFP.

La campaña hace hincapié en la ganadería industrial, que tiene como consecuencia la deforestación: “Para producir un kilo de carne, hay que cultivar 10 kilos de cereales y el impacto de la ganadería sobre el planeta en términos de gas de efecto invernadero es enorme”, subraya el filósofo Dominique Bourg para el diario Le Parisien. Además, la producción de carne necesita más agua que la de verduras y frutas.

Brigitte Gothière, cofundarora de la ONG L214 famosa por sus videos chocantes en los mataderos y criaderos intensivos, explica que “se mata cada año a 74.000 millones de animales terrestres y 1.000.000 millones de pescados y crustáceos. (…) Si cambiáramos nuestras costumbres y remplazáramos al menos un día la carne animal por productos de origen vegetal, tendría un impacto fuerte sobre el número de animales matados”.

Gallina criada de manera intensiva, en el departamento de Vendée. L214/AFP

En Francia, se come mucho más carne de lo que se necesita por semana (500g máximo), casi el doble. Aumento de la glicemia, de peso, estimulación de las células cancerosas… cada año, estudios demuestran que comer demasiada carne conlleva peligros.

Voces discrepantes

Christiane Lambert, la presidenta del principal sindicato agrícola FNSEA, afirma que “en Francia, el consumo de carne no genera deforestación, y la ganadería es buena para el medio ambiente”. Criar animales al aire libre, y no en edificios cerrados, permite en efecto mantener las praderas que contribuyen a almacenar carbono.

'A muchos franceses les gustaría comer carne pero no tienen bastante plata', dijo Ségolène Royal al denunciar la iniciativa. Reuters

La antigua ministra de Ecología Ségolène Royal denuncia por su parte lo que considera como una “idea de bobos” (de bourgeois bohèmes, burgueses bohemios): “Conozco entre los firmantes a algunos que toman el avión varias veces al mes y que dejan una huella de carbono desastrosa”. Además, añade, “a muchos franceses les gustaría comer carne pero no tienen bastante plata”.

No se trata de una iniciativa innovadora: la campaña retoma el modelo del Meatless Monday, lanzada en unos 40 países desde hace 20 años, añadiéndole el pescado.