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Irán, imágenes de una revolución

Por Orlando Torricelli

En 1978 el shah de Irán, Reza Pahlavi, parecía inamovible, un año después Jomeini, un clérigo practicamente desconocido, regresaba a Teherán -desde su exilio parisino- para instaurar la primera república islámica. El fotógrafo francés Michel Setboun fue uno de los raros fotoperiodistas a cubrir de forma tan completa uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX.Testimonio publicado hoy por la editoral Les Arènes con un tratamiento gráfico mas cercano de la historieta.

Cómo él mismo cuenta a RFI, en 1978 Michel Setboun era un joven estudiante

Fue diez años después de mayo del 68, yo había estado siete años en Bellas Artes, es decir que tenía ese lado un poco rebelde, de izquierda … me interesaba el Tercer mundo y como ya había viajado por Asia, en India, Afganistán…, era una zona que conocía. Ya había trabajado como arquitecto, pero la idea de encerrarme en una oficina no me tentaba demasiado. Quería confrontarme a la realidad y ya había hecho diferentes reportajes como estudiante-viajero: en Angola, Beirut, había estado en Tailandia con la guerrilla comunista…tenía un perfil un poco especial, pero no era un profesional.

Un estudiante que, a priori, no se sentía atraído por un país tan occidentalizado.

Viajar a Irán en esa época costaba dinero, era un país caro, muy occidentalizado y había un ambiente que no me gustaba. Yo sabía que había el régimen del Sha que para nosotros no tenía una buena imagen, a pesar de que aparecía regularmente en la prensa “people”. Nosotros teníamos más bien tendencia a apoyar a los opositores, en esa época no existía Jomeini, había una oposición más bien de izquierda, intelectual… Y cuando vi en algunos periódicos que la cosa se empezaba a moverse me dije: ahora o nunca es la ocasión de probar suerte.

A comienzos de 1978 nadie podía imaginar que el régimen se derrumbaría dentro de pocos meses.

Partí al comienzo, cuando aún no ocurría nada, llegue en febrero o marzo, en un hotel de última categoría en el Bazar de Teherán, donde ya había estado como estudiante. Sin ningún contacto, nada… confieso que fue un poco difícil y al cabo de un mes tuve que regresar con las manos vacías. Pero había tomado el pulso del país, husmeado…, y eso me sirvió mucho, hablé con la gente… finalmente fue una buena preparación. Colaboraba con la agencia Sipa y todos se reían de mí. Cómo podí imaginarme que el Sha de Irán, con el mayor ejército de la región, apoyado por los Estados unidos etc. iba a ser incomodado por unos barbudos con turbantes. Era un régimen tan poderoso que nadie podía imaginarse lo que iba a ocurrir.

Sin proponérselo, Setboun fue un testigo privilegiado de las últimas semanas del Sha en el poder.

No tenía nada que perder, era joven, no me interesaba el dinero, era una historia que me gustaba, viajaba y era muy excitante. De todos modos es un oficio que siempre en mi vida he practicado así. Después regresé aunque nadie me creía. El patrón de la agencia Sipa me dijo : “puedes seguir haciendo lo que te gusta pero deberías interesarte en el Sha porque se vende bien en la prensa people” Y fue así, casi obligado que comencé a tomar contacto con las autoridades y cubrí varios viajes del Sha al este, el cumpleaños de sus hijos etc. Se vendía bien en las revistas. Eran muy simpáticos y ese contacto me fue muy útil para tener sus últimos meses de vida. Cuando hacia esas fotos nadie podía imaginarse que se marcharía seis meses más tarde. Todo se derrumbó en menos de seis meses, es alucinante.

Setboun aún se muestra soprendido por el desfase de algunos gobernantes con el país real y sus propios gobernados.

Era increíble el desfase y podríamos hacer paralelos con lo que ocurre entre pasado y el presente. ¿Cómo se puede estar tan desconectado del país? Yo veí en las provincias que la gente eran bastante tradicionalistas, llevaban el velo y todo eso. A pesar de lo que uno piensa, viviendo la capital, Teherán, Paris o donde sea, uno está completamente desconectado del verdadero país. Finalmente era un tipo simpático hablaba bien francés y su esposa era muy linda, eran gente cultivada… tenía más lazos intelectuales en común con ellos que con el iraní de la calle. Pero no se daban cuenta… por ejemplo, cuando el Sha iba a a Mashhad (una ciudad provincial), como no habían podido terminar a tiempo los trabajos de renovación, solo habían pintado las fachadas de los edificios y él pasaba como frente a un decorado de teatro.

La Revolución iraní de 1979 fue un punto de inflexión en la historia del siglo XX y el primer movimiento inspirado en la doctrina del Islam, en su versión chií, para crear un nuevo sistema político y social que introdujo un cambio de rumbo en la región. El libro de Michel Setboun es una de las mejores claves para entender la, revolución iraní.

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