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El caso Khashoggi compromete los contratos armamentísticos de Arabia Saudita

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Vista aérea del consulado de Arabia Saudita en Estambul. REUTERS/Murad Sezer

Alemania anuncia la suspensión de la venta de armas a Arabia Saudita mientras subsistan reservas sobre la muerte del periodista Jamal Khashoggi. “Estoy de acuerdo con quienes dicen no puede haber exportaciones de armas en la situación actual, incluso si se trata de ventas de una amplitud limitada”, dijo Angela Merkel, canciller alemana, en un comunicado a la prensa.


Por Annalisa Girardi para RFI

Este año, hasta el mes de septiembre, Alemania había autorizado exportaciones de armamentos hacia Arabia Saudita por un total de 416,4 millones de euros. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, ya había presionado al Gobierno sobre la venta de armas a Riad en el marco de un acuerdo entre los partidos en el poder que establecía la prohibición de exportaciones de armamentos a los países directamente implicados en la guerra de Yemen.

Sin embargo, la medida excluye a aquellos países, como Arabia Saudita, que firmaron acuerdos armamentísticos antes de que se instalara el Gobierno actual. Alemania es el cuarto exportador de armas a Arabia Saudita después de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

La decisión de Berlín se suma a un endurecimiento de las posiciones occidentales frente a Riad, después de que el reino admitiera el sábado la muerte del periodista en el interior de su consulado en Estambul, tras haber sostenido durante dos semanas que Khashoggi había salido del consulado, negando así su muerte.

En un comunicado conjunto, Francia, Alemania y el Reino Unido presionaron sobre “una necesidad urgente de aclaración” con respecto a las circunstancias de la muerte de Khashoggi, calificada de “inaceptable”. El comunicado señaló "una necesidad urgente de aclaración sobre qué es lo que sucedió exactamente el 2 de octubre, más allá de las hipótesis hasta ahora mencionadas por la investigación saudita, que tienen que ser respaldadas por hechos para ser consideradas como creíbles.”

Canadá tampoco descarta anular el contrato de venta de armas a Arabia Saudita. En una entrevista difundida el domingo el primer ministro, Justin Trudeau, afirmó que su país “siempre defiende los derechos humanos, incluso con Arabia Saudita” e, interrogado sobre el mantenimiento de un acuerdo armamentístico por unos 15.000 millones de dólares canadienses, declaró que existen “en el contracto cláusulas que deben ser respetadas sobre el uso de lo que se les vende”.

“Si no se respetan estas cláusulas es seguro que se anulará el contracto”, concluyó Trudeau. Las relaciones entre Ottawa y Riad ya conocieron una crisis este verano tras la denuncia de violaciones de derechos humanos por Canadá.

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que suspender las ventas de armas a Arabia Saudita “sería mucho peor” para la economía de su país que para Riad. "Creo que eso representa más de un millón de empleos, lo cual hace que no sea constructivo para nosotros suspender unos pedidos (de armas) como esos", declaró Trump. “Tenemos unos 450.000 millones de dólares en contractos, entre 110.000 millones en comandas militares, material y otras cosas demandadas por Arabia Saudita", precisó el jefe de Gobierno.

El mandatario estadounidense había cambiado otra vez su postura con respecto al caso, acusando a Arabia Saudita de mentir sobre el caso, aunque confirmara seguir confiando en el liderazgo del príncipe heredero Mohammed bin Salmán. “Hay una posibilidad de que el príncipe lo descubriera después”, dijo Trump.

El pasado domingo, el ministro de Asuntos Exteriores saudita, Adel al-Jubeir, indicó desconocer dónde se encuentra el cuerpo, en unas declaraciones en la cadena televisiva estadounidense Fox News. El ministro saudita calificó la muerte del periodista como un “tremendo error” y explicó que Riad inicialmente creía que Khashoggi había abandonado su consulado pero, después de que recibiera los informes de Turquía, empezó una investigación que determinó la muerte del periodista dentro del edificio.

El jefe de la diplomacia saudita además aseguró que el príncipe heredero no había “sido informado” de la operación, que por lo tanto no había sido autorizada por el poder. La relación entre Washington y Riad "resistirá" este tema, concluyó.

Tras las admisiones de Arabia Saudita, Turquía prometió revelar “la cruda verdad” sobre la muerte de Khashoggi. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, prometió una declaración sobre el tema el martes.