rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Arabia Saudita Turquía Estados Unidos

Publicado el • Modificado el

Arabia Saudita llamada a explicarse por desaparición de un periodista en Turquía

media
Manifestantes protestan por la desaparición de Jamal Khashoggi frente al consulado saudita an Estambul, el 8 de octubre de 2018. OZAN KOSE / AFP

La investigación por la desaparición del periodista saudita Jamal Khashoggi tras ingresar en el consulado de su país en Estambul se centra en un reloj “inteligente” que llevaba el reportero. Mientras, Donald Trump reclamó a Riad explicaciones sobre la suerte del colaborador del Washington Post.


Por Andrés Mourenza, corresponsal de RFI en Estambul

El paradero del periodista saudita Jamal Khasokchi sigue siendo un misterio desde que desapareció hace nueve días. Este periodista, crítico con el gobierno de su país y exiliado desde el año pasado, acudió el 2 de octubre a hacer un trámite burocrático en el consulado de Arabia Saudita en Estambul y desde entonces no se le ha vuelto a ver.

Las pesquisas se centran ahora en los datos que pueda aportar un reloj Apple que portaba el desaparecido y que está conectado al teléfono móvil que dejó a su prometida antes de entrar al consulado.

También se investiga a 15 miembros de la inteligencia saudí, acompañados de un forense que llegaron a Estambul el mismo día de la desapareció y entraron al consulado una hora antes que Khasokchi y salieron tres horas después en furgonetas y vehículos con matrícula diplomática.

Si bien en público las autoridades turcas han mostrado su cautela, la hipótesis que han hecho llegar en privado a periodistas y allegados de Khasokchi es que éste fue asesinado dentro del edificio consular y su cadáver trasladado fuera de él.

Arabia Saudita niega este extremo y asegura que el periodista crítico salió por su propio pie del edificio, aunque no dispone de imágenes para probarlo porque dice que las cámaras no funcionaban correctamente, una versión que la novia de Khasokchi, entrevistada por la agencia turca Anadolu, considera poco creíble.


Trump pide explicaciones a Arabia Saudita

El presidente estadounidense Donald Trump reclamó el miércoles a Riad explicaciones sobre la suerte de un periodista saudita desaparecido hace más de una semana en Estambul, tras la revelación de elementos que alimentan las teorías sobre su detención o asesinato por agentes saudíes.

El presidente de Estados Unidos dijo que mantuvo contactos "al más alto nivel", "una vez más", con los saudíes, respecto al periodista Jamal Khashoggi, que no ha dado señales de vida desde que ingresó al consulado saudita en Estambul el 2 de octubre.

"Estamos decepcionados por lo que está pasando. No nos gusta" y "queremos saber qué esta sucediendo allá", dijo.

La Casa Blanca indicó que dos de los asesores más cercanos a Trump, su yerno Jared Kushner y el responsable del Consejo de Seguridad Nacional John Bolton, habían hablado el martes con el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salmán, antes de que el secretario de Estado Mike Pompeo efectuara un llamado para "reiterar" las demandas de Washington: "Detalles" sobre la desaparición y "transparencia del gobierno saudí sobre la investigación".

Interrogado sobre la respuesta de Riad, el departamento de Estado estadounidense se limitó a señalar que se trató de "conversaciones diplomáticas privadas" y evitó condenar frontalmente a las autoridades saudíes.

Trump aseguró también que está en contacto con la pareja del periodista, Hatice Cengiz, que había reclamado su ayuda y la de su esposa Melania para "esclarecer" el caso, al ser el reino un estrecho aliado de Estados Unidos.

En paralelo, senadores estadounidenses, republicanos y demócratas, activaron una ley que obliga al presidente a informar al Congreso sobre el caso en un plazo de 120 días.

Si concluye que un extranjero es culpable de una ejecución sumaria, torturas u otros atentados a los derechos de Khashoggi, Washington podría imponer sanciones a esa o esas personas.

Según el Washington Post, los servicios de inteligencia estadounidenses habían interceptado comunicaciones de altos funcionarios sauditas que evocaban el secuestro del periodista antes de que éste desapareciera.