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Irán vincula las monarquías sunitas al atentado de Ahvaz

Por Dánae Rivadeneyra

El último atentado terrorista en Irán ha sido uno de los más letales en ocho años. Acabó con la vida de 25 personas y dejó heridas a otras 57. El punto escogido por los terroristas fue la ciudad de Ahvaz, capital de la provincia iraní de Khuzestán donde se concentra la minoría árabe del país y que fue indexada hace 93 años a Irán. En 2005 esta provincia fue la protagonista de la intifada ahwazi, el levantamiento popular contra la ocupación iraní.

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El servicio de inteligencia iraní señaló al Frente Popular y Democrático de los Árabes de Ahvaz como el responsable de este atentado. Se trata de un grupo separatista que busca la independencia de esta provincia.

El presidente Hasan Rohani se pronunció al respecto pocas horas después del atentado y acusó a ciertos países de la región de haber financiado este ataque contra los Guardianes de la Revolución, la unidad militar de élite iraní: “Para nosotros está muy claro quién es el responsable de este acto. De qué grupo se trata y a qué lugares está vinculado. Todos esos pequeños países mercenarios de la región dependen de Estados Unidos. Son los norteamericanos quienes los incitan, son los norteamericanos quienes crean las condiciones necesarias para que ellos cometan esos crímenes. Esto no tiene ningún efecto sobre la determinación de nuestro pueblo ni sobre nuestro camino”, expresó.

¿Pero quién es este grupo separatista que ha dado uno de los golpes más fuertes contra los Guardianes de la Revolución de Irán? ¿Y cuáles son sus motivaciones? Félix Arteaga, experto en seguridad y defensa en temas del Medio Oriente del Real Instituto Elcano de Madrid, explica los motivos de este último ataque: “Es un grupo que pretende reivindicar la expulsión del control iraní de una región muy rica en petróleo y con una importante población de origen árabe. Dada la situación interna de Irán, el riesgo no es sólo que vuelvan a actuar los terroristas, sino que aprovechen la ocasión de deterioro económico y social por el embargo y las sanciones de Estados Unidos para fomentar reivindicaciones secesionistas y de oposición política”.

Imagen del atentado del 22 de septiembre durante un desfile militar en Ahvaz, Irán. ISNA/Iranian Students' News Agency/Social Media/via REUTERS

El ayatola Ali Khameini, líder supremo iraní, ha acusado directamente a los Emiratos Árabes Unidos y a Arabia Saudita, aliado estratégico de Estados Unidos y gran rival de Irán en la región, de encontrase detrás de este atentado y haberlo financiado. Las razones para esta acusación se encuentran en los dos tipos de oposición que vive el gobierno iraní.

Una parte de la oposición acusa al gobierno central de apoyar a Bashar Al-Asad en Irak, lo que en la práctica ha sido motivo de atentados y ataques como los que se vivieron en junio del año pasado. El otro tipo de oposición se refiere a la ideología religiosa wahabita, que es “financiada por el gran enemigo de Irán, Arabia Saudita”, explica Felix Arteaga.

El impacto de este atentado y la escalada de tensión se verán también reflejados sobre otros territorios. “Entramos en una nueva fase de tensiones entre Irán, Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos. Lastimosamente, esta hostilidad va a escalar un nuevo paso sobre todo en dos lugares específicos: sobre el territorio yemení donde Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos son muy activos contra Rusia e intervienen militarmente matando también a la población civil yemení… pero se sabe que Rusia tiene el apoyo de Irán. Y, por otra parte, sobre suelo sirio e iraquí. Entonces, es sobre todo la población de esos tres países que va a pagar el precio de esta fuerte tensión”, comenta Azadeh Khian, investigadora del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) en Francia.

Por más que Irán prometió que habría resultados terribles como respuesta a este atentado y que los países involucrados como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos serían severamente castigados, su actual posición económica internacional hace muy difícil que pueda ejecutar algún resultado concreto más allá de la retórica interna.

De acuerdo a los especialistas, la estrategia de Irán consistirá en buscar la cohesión interna y evitar crisis internas que agravarían la inestabilidad política y económica que atraviesa el país, sobre todo después de que Estados Unidos se retiró del Acuerdo nuclear iraní de 2015.

Entrevistados: Félix Arteaga, experto en seguridad y defensa en temas del Medio Oriente del Real Instituto Elcano de Madrid, y Azadeh Khian, investigadora del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) en Francia.

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