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Guerra Siria

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Siria se prepara para la batalla de Idlib

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No será la primera vez que la violencia se invita en Idlib. Aquí en diciembre de 2015, después de bombardeos. REUTERS/Ammar Abdullah

En Siria, se multiplican las señales de una inminente ofensiva del Ejército contra la provincia de Idlib, a pesar de las advertencias occidentales y turcas acerca de una probable “catástrofe humanitaria”. Si tiene lugar, la ofensiva contra Idlib sería una de las últimas grandes batallas del conflicto sirio, pero también una de las más mortíferas.

Con los corresponsales de RFI en Beirut, Paul Khalifeh, y en Moscú, Jean-Didier Revoin.


Este 30 de agosto, el ministro sirio de Exteriores, Walid Moallem, reafirmó desde Moscú la determinación de Damasco de “liberar todo el territorio sirio a pesar de las amenazas de un ataque tripartito dirigido por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña”.

Se prevé que Idlib será una de las últimas y más mortíferas batallas de la guerra siria. La concentración de fuerzas militares adentro y alrededor de esta provincia del noroeste es muy importante.

Idlib es el bastión más importante del grupo Hayat Tahrir al-Cham, antigua rama de Al Qaeda, cuyo jefe, Abu Mohammad al-Julani, controla, con sus 25.000 hombres, más de la mitad del territorio, incluyendo la capital provincial, precisa el corresponsal de RFI Paul Khalifeh.

Escena de guerra en Idlib, Siria, 20 de noviembre de 2016. REUTERS/Ammar Abdullah

Existe también una multitud de grupos rebeldes, y 11 de ellos islamistas en su mayoría y cercanos a Turquía se unieron el pasado 10 de agosto en el Frente Nacional de Liberación. Estos grupos tienen tanques y decenas de drones armados. Desde principios de julio, lanzaron más de 45 drones contra la base aérea rusa de Hmeimim, en Latakia.

Frente a los 70.000 rebeldes, el ejército sirio ha desplegado medios excepcionales, entre ellos la cuarta división de élite de la Guardia Republicana y las Fuerzas Tigre, encabezadas por el famoso general Suheil al-Hassan, que ganó todas sus batallas. Casi 150.000 hombres se enfrentarán.

También hay que contar con decenas de aviones rusos que ya operan en esta provincia, donde el Ejército turco instaló 12 puestos de observación con 1.300 soldados. Se trata de un campo de batalla extremadamente complejo.

Rusia anuncia maniobras en el Mediterráneo

Mientras cada bando cuenta sus efectivos, el Ministerio ruso de Defensa anunció que sus tropas harían maniobras en el Mediterráneo oriental del 1 al 8 de septiembre. Movilizaron 25 naves y 30 aviones del Ejército, entre los cuales bombarderos estratégicos, según informa el corresponsal de RFI Jean-Didier Revoin.

Oficialmente, se trata de ejercicios de defensa antiaéreos, antisubmarinos y antiminas, pero uno relaciona fácilmente este anuncio con las palabras del embajador de Rusia en Estados Unidos, que desaconsejó a Washington comprometerse en una “nueva agresión ilegal y sin fundamento en Siria”.

Pytlivy, un buque de guerra ruso, atraviesa el Bósforo, en dirección del Mediterráneo, este 24 agosto de 2018. REUTERS/Yoruk Isik

Según Moscú, sólo los “terroristas” le sacarían provecho mientras que Damasco se apronta a lanzar la ofensiva contra su último bastión en Idlib. Más temprano esta semana, los medios rusos ya habían hablado de un aumento de la presencia militar frente a Siria, por temor a ataques occidentales contra las tropas de Bashar al-Asad.

El anuncio de estas maniobras permite a Moscú mostrar su determinación. Al término de un encuentro con su homólogo sirio este jueves, el canciller ruso Serguéi Lavrov dijo que había advertido a los occidentales de que “no jueguen con fuego”.

Los civiles, rehenes del campo de batalla

En este campo de batalla, también están 2 millones y medio de civiles –entre ellos refugiados de otras regiones de Siria– que corren el riesgo de encontrarse en medio de un fuego cruzado. La ONU está preocupada por la ofensiva, que podría causar muchas víctimas y hasta 800.000 desplazados.

Staffan de Mistura, enviado especial de la ONU, dijo estar dispuesto a ir a Idlib para abrir un corredor humanitario: “Se acuerdan probablemente del horrible periodo en Alepo, cuando los combatientes de Al-Nosra rechazaron mi propuesta de acompañar su salida de la ciudad… Y al final se fueron a Idlib. Por culpa de esto perdimos al menos dos meses y miles de personas murieron. Una vez más, estoy listo para comprometerme personalmente y físicamente. Esta vez con la cooperación del gobierno [sirio], ya que controla las regiones aledañas”.

La aviación siria arroja volantes llamando a los residentes a alejarse de las posiciones de los rebeldes y los yihadistas, y a cooperar con las tropas gubernamentales, que abrieron corredores seguros en el sureste de la provincia para los que quieren huir. Cerca de 15.000 personas ya habrían pasado por estos caminos, vigilados por la policía militar rusa.