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'El ataque de Trump a Asad no va a dar un vuelco a la guerra'

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Reuters

Estados Unidos lanzó este viernes un ataque contra la base militar siria de Shayrat, en respuesta al bombardeo con armas químicas del régimen a una localidad opositora. Se trata del primer ataque estadounidense directo contra objetivos sirios y marca un giro en la política de Donald Trump, que hasta hace un par de días decía que la salida de al Asad no era una prioridad para Washington. Entrevistamos a Jesús Pérez, analista en seguridad y defensa y especialista en conflictos armados.


RFI: Trump dice que ésta es una reacción por el ataque con armas químicas contra civiles en Jan Sheijún. ¿Se trata sólo de esto o hay otras piezas que se están moviendo?

JP: Más que entender esto en clave de un posicionamiento de Estados Unidos en el conflicto que interviene para cambiar el curso de la guerra, lo que estamos viendo aquí son otras claves que tienen que ver con la credibilidad y con la posición de fuerza y las relaciones de Estados Unidos con Rusia. Este ataque es muy puntual y no va a tener un gran impacto, no va a cambiar el curso de la guerra, ni va a decidir ninguna batalla, ni va a provocar que se desplome el régimen.

Se ha ejecutado de tal manera que no interfiera con los rusos. EEUU avisó a Rusia para que retirasen a su personal de esa base, hasta hace muy poco había allí helicópteros y material ruso. No ha habido efecto sorpresa. Si se descuelga el teléfono para llamar a Moscú para decir vamos a atacar, quiten a sus tropas de allí, podemos pensar que Siria también haya retirado material sensible.

Todo esto tiene que ver con una cuestión interna de Estados Unidos. Trump quiere demostrar que no es un títere de Putin, que no está aliado con los rusos. El mensaje también hay que leerlo en otros escenarios como el de Corea del Norte por ejemplo. Trump está demostrando que sabe usar la fuerza.

RFI: ¿Se trata de un ataque aislado, estamos ante el principio de una serie de ataques unilaterales de EEUU contra Siria o buscará actuar en el marco de una alianza internacional?

JP: Me parece bastante complicado que se pueda crear una alianza internacional para frenar al régimen de Bashar al Asad. Eso implicaría repetir de nuevo una acción como la que se hizo en Libia. Es decir, montar una alianza internacional, bombardeos y la verdad es que el conflicto sobre el terreno es bastante complejo como para pensar que se va a poder hacer una alianza que tenga objetivos políticos claros.

En Siria se dan varios conflictos en paralelo. Ahora mismo se da la paradoja de que Estados Unidos apoya a los kurdos contra el Estado Islámico pero ha atacado instalaciones del régimen de Damasco que no estaban lejos justamente de una zona en la que se combate al Estado Islámico. No sabemos muy bien cuál va a ser el resultado de estas cuatro o cinco guerras. Por un lado, los kurdos, el Estado Islámico, los rebeldes. ¿Cómo va a pretender separar unos de otros?

Trump dice que intentará crear una alianza internacional pero no creo que tenga mucho recorrido porque nadie, hoy por hoy, tiene las claves para resolver de una vez por todas la guerra en Siria y precisamente retirar del poder a Bashar al Asad, sobre todo después de la experiencia libia. Creo que estamos en el campo de la retórica, aunque después del ataque de anoche, Trump puede dar más sorpresas, aunque no creo que quiera sacar del poder a Asad.

RFI: Los rusos han suspendido el programa de cooperación con Estados Unidos para la coordinación de sus movimientos aéreos en Siria y que reforzará los sistemas antiaéreos sirios. ¿Esta reacción marca el final de la presunta alianza entre Putin y Trump?

JP: Quizás todo esto tenga un componente de querer dar un mensaje al mundo de la parte de Trump para decir: miren, por muchas investigaciones que me estén haciendo en Washington sobre mis contactos con Rusia, no estoy en la cama con los rusos. Llevamos meses oyendo hablar de un despliegue de armas rusas en Siria, y de que han creado una burbuja impenetrable de defensa antiaérea y finalmente es absolutamente penetrada por los misiles de crucero de EEUU.

Da la sensación de que los rusos han llegado a un acuerdo tácito con Washington. Estos atacan unas instalaciones con una importancia relativa, se le da tiempo al personal para que evacue el lugar y se escenifica que han castigado a Damasco y los rusos no frenan el ataque. A mí me da la impresión de que los rusos también están en el campo de la retórica. Se quejarán pero no hicieron nada por frenar el ataque. Hay acuerdos bajo la mesa.

Dicen que no habrá colaboración en el tema de los pasillos aéreos, pero no sería la primera vez que usen aviones invisibles al radar y así no tener la necesidad de coordinarse con los rusos. Moscú también está jugando al status quo. Y desde luego, este ataque no lo altera, esto no va a dar un vuelco a la guerra. Los rusos muestran su línea dura y los estadounidenses han conseguido mandar su mensaje.

RFI: ¿Por qué Donald Trump eligió como blanco la base aérea de Shayrat?

JP: Según el Pentágono, los aviones que se desplegaron en el ataque químico despegaron de esa base. Al menos, mostraron a través de un comunicado los rastros del radar que indicaban eso. A parte, en esa base estaba todo el centro de mantenimiento y logística de los Sukhoi Su-22, un modelo de cazabombarderos.

Desde el principio de la guerra, la aviación siria, que era bastante importante, ha tenido unos recursos limitados y entonces estaban concentrado todos los aviones del mismo modelo en una base para poder hacer el mantenimiento y las reparaciones. No los han destruido todos, sólo uno nueve o diez, pero resulta significativo para la fuerza aérea siria. Se han quedado con menos capacidad aérea, así que habrá más presencia de aviones rusos.

RFI: ¿Qué importancia estratégica tiene la ciudad de Jan Sheijún que fue atacada con armas químicas?

JP: Esta es la razón que da Estados Unidos para atacar la base aérea de Shayrat y la verdad es que sabemos muy poco. Al contrario que en el ataque de 2013 en Guta, después de la cual se creó una Comisión de la ONU para investigar en el terreno que tardó meses en entregar el informe, en esta ocasión la acción se ha visto muy rápido y hasta ayer todavía se discutía el cómo y el porqué del ataque.

La lógica es que el régimen de Damasco más o menos se ha impuesto en los principales frentes, ¿qué necesidad tenía de machacar a los civiles de una localidad que no es estratégica y que no es un frente principal? la verdad es que no parece muy lógico.

Lo que sí sabemos es que en esta guerra Asad ha actuado con mucha impunidad, si no son las armas químicas son las bombas de barril o las bombas convencionales. No tiene mucha lógica atacar ahora esta localidad y hacerlo con armas químicas. Por el momento, no tenemos muchos elementos para explicarlo.

RFI: En 2013, Damasco afirmó que se había deshecho de las armas químicas. ¿Es posible que se haya quedado con un remanente del arsenal?

JP: Pues parece que sí. Entonces todo dependía un poco de la buena voluntad de las partes. Siria prometía que entregaba sus armas químicas. Rusia decía que supervisaba el proceso, las entregaba a Estados Unidos para destruirlas en un barco con una planta de procesamiento especial en alta mar. No hubo un equipo de observadores que pudieran recorrer el país para poder testificar que Siria había quedado libre de armas químicas.

Recordemos que esa fue una de las claves de la guerra de Irak. Sadam Hussein declaraba que se había deshecho de las armas químicas y los observadores de la ONU aseguraban que había elementos para sospechar de que eso no era así. Siempre queda la duda. Y en este caso, los hechos confirman que el régimen sirio se había quedado con una parte del arsenal.