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Hoy para almorzar, salmón transgénico

Por Carlos Herranz

Sus detractores lo llaman el "FrankenFish" haciendo un juego de palabras entre Frankenstein y "fish" (pez). En el  campo de la biotecnología están convencidos de sus beneficios. Lleva 25 años pasando controles y preparando su salida al mercado. 

El salmón transgénico ya es una realidad y está en los mercados de Canadá. Tras 25 años de lucha por obtener el permiso, la comercialización del pez de crecimiento rápido está aprobada en Norteamérica. También se ha aprobado para su venta en Estados Unidos, pero allí las reacciones en contra pueden retrasar todavía más su llegada al mercado. La autorización no obliga a etiquetar el producto como transgénico, dado que los expertos han constatado que no existen diferencias biológicas entre los salmones normales y estos a efectos de su seguridad para el consumo y sus efectos nutritivos. 

El profesor José Pío Beltrán del Instituto de Biología Molecular y Celular del  Consejo Superior de Investigaciones Científicas en España  y la Univeridad Politecnica de Valencia , es uno de los mayores expertos internacionales en genética molecular y nos explica cómo se ha conseguido obtener el salmón transgénico y nos hace partícipe de sus dudas en el plano socioeconómico, más allá de que no existe -según los científicos- ningún riesgo para la salud del consumidor. 

La aprobación de su consumo en Estados Unidos llevaba pendiente desde 1989. Estos 26 años que han pasado hacen de este producto alimentario uno de los más investigados, y por tanto seguros del mundo pese al mantra que según el profesor Beltrán siempre acompaña, pese a lo que dicen los científicos, a los alimentos transgénicos:

Los salmones vendidos ahora en Canadá se han criado en Panamá, pero la empresa,  Aquabounty ya está preparando granjas en Estados Unidos. Para el profesor Beltrán,  dadas las proyecciones demográficas de las próximas dècadas, la gran cuestión a debate es si estas tecnologías pueden facilitar el acceso a los alimentos a grandes masas poblacionales.

El mayor temor de las organizaciones ecologistas es que estos animales pudiesen entrar en contacto con los ecosistemas y alterarlos gravemente. Sin embargo, sus defensores afirman que puede hacer rebajar la presión pesquera.

Es salmón es el primero, pero ya hay en camino más animales terangénicos como el ecocerdo o las vacas chinas resistentes a la tuberculosis.