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Un libro explora los secretos de la aplicación de encuentros 'Tinder'

Por Raphael Morán

Lejos de ser aleatorios, los 'match' -o encuentros- que genera la aplicación Tinder, responden a complejos algoritmos que conectan los perfiles de los usuarios en función de criterios precisos. En 'El Algoritmo del Amor', la periodista Judith Duportail, explora la cara poco amable de la aplicación de encuentros.

-Por @raphamoran-

La cara oculta de las aplicaciones de encuentros, es lo que revela el libro ‘El algoritmo del amor, viaje a las entrañas de Tinder’ (17 €, Editorial Contra, España), de la periodista francesa Judith Duportail.

El funcionamiento de la aplicación Tinder es sencillo: si usted crea un perfil, verá aparecer una serie de fotos de usuarios que podrá seleccionar o descartar con un simple movimiento del pulgar, de un lado o de otro de la pantalla. Si dos personas se seleccionan mutuamente, se activa un emparejamiento, 'match' en inglés y las personas pueden conversar.

Un sistema aparentemente aleatorio pero que funciona en realidad con un algoritmo secreto que clasifica a los usuarios en función de su edad, su nivel socio económico y educativo y su éxito en la aplicación, hasta atribuir a cada uno un puntaje, observó la periodista independiente Judith Duportail: "Me inscribí en Tinder como mujer soltera, y no como periodista. Estaba contenta, hablaba con un montón de chicos, pero mi experiencia se degradó", contó Judith Duportail a RFI, en el marco de la presentación de su libro.

"Y un día leí un artículo sobre el ‘Elo score’ de Tinder, del nombre de Arpad Elo, un matemático Húngaro que había inventado un sistema de ranking para los usuarios de ajedrez. Tinder se inspiró de este sistema para clasificar a sus usuarios en función de cuán deseable son en la aplicación: si usted obtiene un match de una persona guapa, gana muchos puntos, y si una persona mal calificada descarta su perfil en la aplicación, usted pierde puntos. La aplicación agrupa los feos con los feos y los guapos con los guapos", explica la periodista.

Programado para ser adictivo

En su libro "El algoritmo del amor", que sale este 19 de junio en versión castellana, la periodista parisina evidencia el efecto adictivo que causa la aplicación y solicita la mirada de científicos, sociólogos y hackers para explorar las entrañas de la aplicación.

Para enganchar a sus usuarios, Tinder se basa por ejemplo en el concepto de la "recompensa aleatoria" utilizado en los videojuegos y juegos de casinos.

"Hay académicas estadounidenses que desarrollaron este concepto en su libro ‘El diseño de la adicción’. Antes vivíamos en la época de la atención. Recordemos que el director del grupo televisivo francés TF1 dijo un día que su trabajo consistía en ‘vender tiempo de cerebro disponible de televidentes’ a las empresas", detalló la autora.

“Hoy entramos en la era de la adicción. Tinder, al igual que otras aplicaciones, usa los mecanismos de los videojuegos y de los casinos. Lo que nos hace adictos es el concepto de recompensa aleatoria como en la máquinas tragamonedas de casinos. El hecho de no saber si uno va a ganar y cuanto, incita a intentar y volver a jugar. En Tinder cuando cada vez que la aplicación nos presenta el perfil de otra persona, no sabemos si esa persona nos va a responder. Y eso dan ganas de volver a usarlo", apuntó Duportail.

La periodista Judith Duportail, autora de 'El algoritmo del amor', entrevistada por France 24. RFI / France24

Además, la aplicación almacena una cantidad tremenda de datos personales. La periodista se enteró de que la empresa Tinder poseía un archivo de 800 páginas basado en sus conversaciones y su utilización de la app.

¿Un algoritmo heteropatriarcal?

El corazón de la investigación de Duportail se centra en el poder de manipulación que la aplicación tiene para favorecer ciertos encuentros.

A raíz de una observación minuciosa de la patente de la empresa Tinder, la autora del libro observó "que la aplicación se reserva la posibilidad de evaluar a las mujeres y los hombres de forma distinta".

"Eso significa que un hombre con altos estudios y que gana bien su vida, obtendrá puntos extras mientras que a una mujer en una situación similar se le bajará su calificación. El objetivo es favorecer   parejas en las que los hombres están en situación de superioridad de edad, de salario o de estudios. Y no hay ninguna autoridad en el mundo que controle que el algoritmo de Tinder respeta la dignidad y la igualdad entre hombre y mujeres. Puedo entender que la receta de la Coca Cola permanezca secreta, pero hay autoridades sanitarias que la verificó. En cambio, nadie controla si Tinder no es dañino para nuestra salud mental o nuestra dignidad. A mí me causa problema".

Tras la publicación del libro, la dirección de Tinder precisó, en un comunicado en marzo, que dejó atrás el sistema de ‘Elo Score’ que consistía en atribuir un puntaje para cada usuario, pero tampoco dejó en claro cómo funciona esta app, una de las más rentables, ya que generó cerca de 800 millones de dólares de ventas en 2018.