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Francia Alexandre Benalla Emmanuel Macron

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Senado asesta golpe político a Macron en el caso Benalla

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Alexandre Benalla (izquierda) y el presidente Macron (derecha), foto archivo, 24 de febrero de 2018. Reuters/Stephane Mahe

Tras varios meses de investigación, el Senado decidió transmitir a la justicia los casos del ex escolta de Macron, Alexander Benalla, el de su asociado Vincent Crase, así como el de tres altos responsables de la presidencia, entre otros, el secretario general y el jefe de gabinete.


El Senado acaba de asestar un duro golpe simbólico al presidente Macron, debilitado por cuatro meses de protestas de los "chalecos amarillos", al pedir a la Fiscalía la apertura de procesos no solo contra Benalla, sino también contra un asociado de éste, el ex gendarme Vincent Crase, y tres altos responsables de la presidencia.

Estos últimos son Alexis Kohler, discreto secretario general del Elíseo de 46 años; Patrick Strzoda, ex prefecto y jefe de gabinete de Macron, y Lionel Lavergne, esponsable de los 80 policías y gendarmes que se ocupan de la seguridad del mandatario.

La justicia deberá determinar si durante las audiencias ante la comisión de investigaciones del Senado, esos responsables incurrieron en falsos testimonios, un delito que puede ser sancionado con penas de prisión y 75.000 euros de multa.

El Senado sospecha que esos funcionarios "retuvieron una parte significativa de la verdad", –e incluso, en el caso de Strzoda, dieron un "falso testimonio"– ante la comisión de investigaciones del Senado que había indagado sobre el escándalo provocado por un video que mostraba a Benalla golpeando a manifestantes durante las protestas del Día del Trabajo, el primero de mayo del 2018.

La víspera, Benalla había sido imputado con nuevos cargos relacionados con hechos de violencia al margen de esa manifestación así como por un selfie en el que exhibía un arma.

Recurrir a la justicia en el caso de estos tres altos funcionarios da un cariz político a la decisión del Senado, teniendo en cuenta la cercanía del presidente con ellos.

¿Ataque político del Senado contra Macron?

"El Senado está llevando a cabo un proceso político contra el Elíseo", comentó a este propósito Stanislas Guerini, delegado general del oficialista partido LREM fundado por Macron. "La intención oculta es, por supuesto, atacar al presidente de la República", agregó.

Una comisión del Senado francés había pedido la víspera que se investigara a estos tres cercanos colaboradores de Macron luego de haber encontrado "fallos importantes" en la gestión por parte del gobierno en el llamado "caso Benalla", el cual sumió a Macron en un gran escándalo, frente a acusaciones de la oposición de que el Palacio del Elíseo intentó encubrirlo.

Benalla, de 27 años, se enfrenta a cargos criminales después de que en julio se filtrara un video en el que fue filmado agrediendo a manifestantes durante esa protesta, cuando acompañaba a la policía como observador.

Macron está atravesando un momento difícil, ya que su índice de aprobación cayó drásticamente desde su elección en 2017 y lucha actualmente por poner fin a meses de protestas contra sus reformas económicas.

Muchos han criticado a la presidencia porque tras la filtración del video sólo suspendió a Benalla durante dos semanas y no informó a la justicia. El Elíseo terminó despidiéndolo, pero sólo cuando la prensa reveló el caso.

Pero incluso después de haber sido despedido en agosto, Benalla siguió jactándose de que seguía en contacto con el presidente.

En una entrevista con el sitio web de investigación Mediapart, Benalla dijo que seguía asesorando a Macron a través de la aplicación de mensajería Telegram, que el presidente utiliza de forma intensiva.

Benalla también está siendo investigado por haber seguido utilizando sus pasaportes diplomáticos después de haber sido despedido.

Benalla ha admitido haber visitado en los últimos meses una docena de países africanos para asesorar a empresarios y ha afirmado que siempre daba cuenta de sus viajes al presidente o a sus colaboradores.

Benalla comenzó a trabajar como guardaespaldas de Macron durante su campaña electoral en 2016, antes de ser ascendido a un puesto en seguridad de alto nivel en el palacio presidencial tras la elección de Macron en mayo de 2017.