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La película de Ozon que incomoda a un cura acusado de pedofilia

Por Raphael Morán

Titulada ‘Grâce à Dieu’, la cinta del francés François Ozon está inspirada en un escándalo de pedofilia en la diócesis de Lyon. El abogado del cura acusado en el caso intentó postergar la salida de la película.

El cineasta francés François Ozon ha elegido plasmar en su nueva película la historia real de un grupo de ex boy scouts que decidió romper el silencio sobre los presuntos abusos de Bernard Preynat, un cura católico décadas atrás.

Preynat reconoció sus tendencias pedófilas durante las investigaciones de la policía francesa.

El prelado está justamente bajo la lupa de los tribunales franceses desde 2016 por múltiples agresiones sexuales a niños en los años 70 y 80.

Por su parte el arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin es juzgado por no haber denunciado a la justicia a tiempo los abusos de Preynat, conocidos por la jerarquía católica.

Fue justamente para romper el silencio que un grupo de ex boy scouts, hoy adultos, crearon una asociación e impulsaron una demanda judicial contra el padre Preynat, acusándolo de agresiones a decenas de niños.

Esta lucha contra el silencio inspiró al director François Ozon para su película Grace à Dieu, Gracias a Dios:“Un día, por casualidad conocí el sitio web de la agrupación francesa La palabra liberada, ‘La Parole libérée’. Me quedé muy conmovido por varios testimonios como el de Alexandre, un católico ferviente, que peleó durante 2 años en la diócesis de Lyon para que se le reconociera su estatuto de víctima y que hizo todo lo posible para que el cura que abusó de él dejara de estar en contacto con niños. Trabajé con los miembros de esta asociación, me contaron su historia y decidí hacer una ficción basada en hechos reales”.

Premiado en Berlín

Galardonada en la Berlinale con el prestigioso premio del jurado, la película 'Gracias a Dios' alude en su título a una polémica declaración del cardenal de Lyon, Philippe Barbarin, quien, en una entrevista en medio del escándalo por las revelaciones de posibles abusos, dijo que "gracias a dios, muchos casos están prescritos".

Otros casos sin embargo sí se juzgarán en un juicio que aún no concluye. Y fue precisamente por este motivo que el cura acusado, Bernard Preynat, pide que se postergue del estreno de la película hasta después del juicio, con el argumento de que la cinta vulnera su presunción de inocencia. El cineasta François Ozon se defendió este fin de semana en el festival de cine de Berlin, argumentando que su enfoque ha sido el de las víctimas. "Lo que me interesaba era: las víctimas y las repercusiones de la liberación de la palabra en el entorno de las víctimas. Eso es el verdadero tema. Muestro el pacto de silencia que duró varios años en la diócesis de Lyon."

Tribunal rechaza el pedido de censura

Un tribunal determinó que la película que el cura quería prohibir sí podrá estrenarse. Pero Ozon enfrenta otra demanda del mismo tipo por parte de una ex integrante de la diócesis de Lyon, cuyo nombre también aparece en le película.

Contactado por RFI, el jurista Christophe Triollet observa que no es la primera vez que se intenta prohibir una cinta por poner en peligro la presunción de inocencia: "Hay que acordarnos del caso de la película de Clint Eastwood, titulada "Tren 15hrs17 hacia Paris" que contaba la historia del ataque perpetrado en el tren de alta velocidad entre Bruselas y Paris en agosto de 2015. El caso no ha sido juzgado aún. La abogada de uno de los acusados pidió entonces que se aplazara del estreno de la película ya que consideraba que la cinta era una versión dramatizada que cuestionaba el juicio que debía tener lugar".

El jurista francés precisa sin embargo que la mayoría de los intentos de censura tienen que ver con la protección a menores.

Precauciones de filmación

Para rodar su película que trata sobre el delicado tema de la pedofilia en la iglesia católica, el cineasta François Ozon - autor de “Potiche”, “8 mujeres” y Swimming pool”, tomó una serie de precauciones para evitar eventuales presiones: el equipo usó un título falso para el rodaje. Muchas escenas se filmaron fuera de Francia y se evitó filmar en la ciudad de Lyon donde la jerarquía católica aun goza de fuertes apoyos políticos.