rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Francia chalecos amarillos protestas

Publicado el • Modificado el

9ª jornada de los ‘chalecos amarillos’, la protesta recobra fuerza

media
Los "chalecos amarillos" en el ministerio de Economía, 11 de enero de Paris. David Baché / RFI

Menos violencias y más manifestantes marcaron la nueva jornada de protesta de los ‘chalecos amarillos’. Las autoridades contabilizaron unos 84.000 manifestantes, en alza con respecto a los 50.000 de la semana pasada, un claro éxito para el movimiento.


La novena jornada de movilización de los "chalecos amarillos" se desarrolló en calma, salvo algunas escaramuzas, en medio de un fuerte dispositivo policial.

Las fuerzas de seguridad habían establecido en los Campos Elíseos un impresionante perímetro de seguridad con calles y varias estaciones de metro permanecían cerradas.

Una vez más fueron desplegados 80.000 efectivos de la fuerza pública en todo el país, un despliegue similar al que tuvo lugar tras la jornada más violenta de las protestas, el 1° de diciembre pasado.

Se llevaron a cabo manifestaciones en Burdeos, Marsella, Toulouse, Lyon, Caen, Rouen, Estrasburgo, Lille, Nantes, Metz, Nancy Rennes, Nîmes, Bar-le-Duc, Besançon y Saint-Brieuc, entre otros lugares.

Cerca de 250 personas fueron detenidas. Algunos líderes del movimiento hicieron un llamado para hacer una gran concentración en Bourges, localidad del centro del país, con el fin de “demostrar nuestra unidad”, según dijo una de las figuras de los “chalecos amarillos”, Priscillia Ludosky.

Unas 1500 personas llegaron a esa localidad a pesar de que el prefecto de la región había prohibido todas las concentraciones en el centro histórico. Los museos, los jardínes y los edificios públicos fueron cerrados para impedir desmanes.

"Esperamos medidas concretas, los anuncios de Macron son migajas que pagan los contribuyentes. Nos pide hacer esfuerzos, pero son ellos los que deben hacerlos, hay tantos abusos y privilegios entre los políticos", denunció a la AFP Carole Rigobert, una mujer de 59 años acompañada por su marido, en alusión a la declaración que hizo el presidente Macron la víspera y que fue denunciada como una provocación por la oposición.