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Francia chalecos amarillos Emmanuel Macron

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‘Chalecos amarillos’: ¿En qué consiste el ‘gran debate nacional’?

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El premier Édouard Philippe (d) y el portavoz del Gobierno Benjamin Griveaux durante una conferencia de prensa en París, este 9 de enero de 2019. Christophe Ena/Pool via REUTERS

Para responder a la crisis de los “chalecos amarillos”, un “gran debate nacional” está previsto en Francia a partir del próximo 15 de enero, pero entre la renuncia de su organizadora Chantal Jouanno y las explicaciones difusas acerca de su funcionamiento, muchos dudan de su eficacia.


Con esta gran consulta nacional, el presidente Emmanuel Macron busca ponerle fin a la crisis de los “chalecos amarillos”. Este miércoles 9 de enero, el gobierno se mostró determinado a llevar a cabo el “gran debate nacional”, a pesar de la falta de claridad sobre sus objetivos y su organización.

“Estaremos listos”, dijo el primer ministro Édouard Philippe al salir de la reunión gubernamental, aunque muchos puntos siguen confusos. Entre ellos, la conducción de este debate tras la inesperada renuncia este martes de Chantal Jouanno, la presidenta del Consejo Nacional del debate Público (CNDP), por una polémica sobre su salario.

¿Qué viene a ser el “gran debate nacional”?

Édouard Philippe indicó que detallará el lunes próximo las modalidades finales del debate, tras reuniones con actores sociales y representantes políticos. Su idea es mostrar a los franceses que este debate es “transparente y sobre todo útil”: “Afirmamos claramente nuestra voluntad de tener en cuenta todo lo que se habrá dicho”, dijo.

En el sitio web del gobierno, se puede leer que esta consulta permitirá “a todas y todos debatir preguntas esenciales para los franceses”, de enero a marzo. La idea es tocar cuatro grandes temas: transición ecológica, fiscalidad y gastos públicos, democracia y ciudadanía, y organización del Estado y de los servicios públicos.

Los debates tendrán lugar en todo el país, según indica el sitio: “Cada uno puede organizar un debate en su barrio, su pueblo, su región. La CNDP registra y acompaña estos procesos, propone un kit para llevar a cabo los debates y puestos donde recoger la palabra ciudadana en el terreno”.

Además, habrá “otras manifestaciones a nivel regional o nacional”, “debates en línea en una plataforma numérica dedicada”, y “conferencias de ciudadanos elegidos al azar en cada región para intercambiar sobre los análisis y las propuestas resultantes de los diferentes debates”. Basándose en lo que saldrá de todas estas reuniones, medidas concretas serán anunciadas en abril.

El portavoz del Gobierno Benjamin Griveaux precisó por su parte que temas como el aborto, el matrimonio homosexualidad y la pena de muerte no serán puestos a debate. Otras preguntas, sin embargo, pueden incomodar al Ejecutivo, como el sueldo de los altos funcionarios o la posible vuelta del Impuesto de Solidaridad sobre la Fortuna (ISF).

Hostilidad ante una consulta confusa

Una parte de los “chalecos amarillos” y de la oposición cuestionan la utilidad y la sinceridad de la consulta.

Este “gran engaño no sirve para nada”, afirmó el diputado de La Francia Insumisa (izquierda radical) Éric Coquerel, alegando que el Gobierno la ve como “un gran entierro del movimiento” de los “chalecos amarillos”.

Para la ultraderechista Marine Le Pen, el debate ya “naufragó porque fue lanzado bajo la égida de una gigantesca hipocresía, puesto que el Gobierno explicó numerosas veces (…) que de todas maneras no cambiará”.

Este clima hostil presagia las dificultades que esperan al presidente Emmanuel Macron, quien tiene previstos una serie de viajes fuera de París para este “gran debate nacional”, el primero de ellos el martes 15 en Grand-Bourgtheroulde, Normandía.