rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

chalecos amarillos Emmanuel Macron Édouard Philippe

Publicado el • Modificado el

Macron renuncia finalmente a aumentar el impuesto a los carburantes

media
El Elíseo prefirió a la moratoria de seis meses una anulación de la medida para todo el año 2019. Reuters

Mientras el primer ministro Edouard Philippe había anunciado una suspensión de seis meses del alza del impuesto a los combustibles, el Elíseo dijo el miércoles que esta anulación se prolongaría durante todo 2019.


El Gobierno francés vive momentos de confusión. La suspensión del aumento de las tasas para el carburante ya no será provisional, como lo había afirmado el martes el primer ministro francés Édouard Philippe.

Este miércoles, el Elíseo prefirió a la moratoria una anulación de esta medida para todo el año 2019. “El presidente [Emmanuel Macron], con el que hablé hace unos minutos por teléfono, me dijo: ‘la gente tuvo la sensación de que había un engaño, que decíamos es una suspensión y luego, de repente, vuelve”, precisó en BFMTV el ministro de Transición Ecológica y Solidaria, François de Rugy.

Durante toda la tarde del miércoles, Édouard Philippe había defendido ante la Asamblea Nacional sus propios anuncios de la víspera: la moratoria de seis meses, una congelación de las tarifas de la energía y la renuncia a endurecer el control técnico de los automóviles. El premier reconoció sin embargo que “la ira [de los ‘chalecos amarillos’] sigue escurridiza e incontrolable”.

Con este nuevo gesto de Macron, que quiere decisivo, el Gobierno busca evitar la confrontación y más episodios de violencia. El Ejecutivo dice temer “una violencia muy grande” en la próxima jornada de movilización en la capital, el sábado 8 de diciembre. Un sondeo Elabe publicado este miércoles, antes del nuevo anuncio del Ejecutivo, revela que para el 78% de los franceses la respuesta del Gobierno no corresponde a los pedidos de los “chalecos amarillos”.

Cacofonía sobre el Impuesto de Solidaridad sobre la Fortuna

El miércoles, Édouard Philippe pareció hacer una nueva concesión, al estimar “necesario” un debate sobre la reforma del Impuesto de Solidaridad sobre la Fortuna (ISF), que concierne a los más ricos y que fue remplazado a principios de 2018 por el Impuesto sobre la Fortuna Inmobiliaria (IFI), juzgado insuficiente por los “chalecos amarillos” por abarcar únicamente los bienes inmuebles.

La secretaria de Estado de Igualdad, Marlène Schiappa, dijo por su parte que el Gobierno iba a “evaluar la transformación del ISF en IFI”, afirmando que ella propondría el restablecimiento del ISF si se evaluara que “no se inyecta bastante capitales en la economía francesa”. El portavoz del Gobierno, Benjamin Griveaux, comentó sobre el mismo tema que “si algo no funciona, no somos idiotas, lo cambiaremos”.

Afirmaciones que han sembrado la duda, y que el presidente Macron se apresuró en contradecir: “No vamos a deshacer nada de lo que se ha hecho los últimos 18 meses”, dijo en el Consejo de Ministros de ayer.

Con AFP