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Francia Jean-Luc Mélenchon

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Encuentran los primeros cuerpos tras el derrumbe de dos edificios en Marsella

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Policías y bomberos entre los escombros en la calle Aubagne, Marsella, el 5 de noviembre de 2018. REUTERS/Jean-Paul Pelissier

Dos cadáveres fueron hallados este martes, al día siguiente del derrumbe de dos edificios en Marsella, ciudad portuaria en el sureste de Francia. Las autoridades temen que hasta ocho personas hayan perdido la vida en este accidente. El derrumbe de los edificios se produjo por la mañana en pleno centro de la ciudad, antes de que otro inmueble se hundiera parcialmente por la tarde. El desastre alimenta la polémica sobre el estado de la urbanización en la ciudad.


Por Annalisa Girardi para RFI

El ministro francés de Interior, Christophe Castaner, se desplazó al lugar del accidente el lunes por la noche. Hay “pocas probabilidades de encontrar zonas donde haya supervivientes, al haberse derrumbado un tercer inmueble que aplastó los escombros de los dos primeros”, reconoció. Las operaciones de rescate siguieron durante toda la noche, y por la mañana del martes se encontró el cuerpo de un hombre bajo de los escombros, según anunciado por el fiscal de Marsella, Xavier Tarabeux. Al mediodía los bomberos encontraron un segundo cuerpo, de una mujer.

Las operaciones de rescate podrían ocupar a los equipos de bomberos durante varios días. Tras la noche, Castaner ha mostrado más esperanzas de encontrar personas aún con vida. "Durante las primeras operaciones de remoción hemos encontrado algunas bolsas de aire, lo que significa que aún tenemos esperanza de encontrar e identificar a sobrevivientes", ha comentado el ministro.

Philippe Bianchi, el portavoz de la Policía, señaló que las autoridades evacuaron como medida de precaución “a docenas de personas que viven en los otros edificios contiguos”. Vecinos de los edificios que se hundieron contaron haber escuchado un gran ruido y enseguida vieron levantarse una nube de polvo. Imágenes de Google Maps tomadas en los últimos meses mostraban que los edificios derrumbados tenían grandes grietas visibles en sus fachadas.

Un funcionario de la alcaldía, Julien Ruas, indicó que uno de los edificios estaba cerrado desde hace 10 días por un problema de construcción en el primer piso. La policía judicial abrió una investigación para determinar el origen de la catástrofe que se produjo en un barrio central pero desfavorecido de la ciudad portuaria, donde hay muchos inmuebles deteriorados. El ayuntamiento comentó que el desastre pudo deberse a las fuertes lluvias de los últimos días, pero muchos miembros de la oposición apuntan a las condiciones indignas de las viviendas en esta zona de Marsella.

Según el diario francés “Le Monde”, el estado de los edificios derrumbados era conocido por las autoridades, que habían además incluido un inmueble en el Nuevo Programa Nacional de Renovación Urbana. Un edificio estaba tapiado y según Arlette Fructus, asesora de vivienda para la metrópoli Aix-Marsella-Provenza, los servicios municipales realizaban regularmente las visitas de control. Según la última inspección del 31 de octubre, el edificio estaba vacío. El condominio al lado, que sí estaba ocupado, recibió el pasado 18 de octubre una orden de peligro debido a que el primer piso que amenazaba con colapsar.

El presidente del partido izquierdista La Francia Insumisa y diputado de Marsella, Jean-Luc Mélanchon, también ha ido a los lugares del accidente, acusando a las autoridades y a las políticas públicas de tener responsabilidades en el accidente. “No existe una política de viviendas para personas con bajos ingresos”, denunció el excandidato, advirtiendo de que propietarios inescrupulosos “que se aprovechan de la situación de una manera muy vergonzosa”.

“Si de hecho murieron unas personas, si es la insalubridad la que ha llevado que colapsara el edificio, esto tendrá que terminar en la justicia. Habrá que castigar a quienes utilicen este tipo de procedimiento”, concluyó el político.

El accidente ha abierto otra vez el debate sobre el estado de muchas viviendas en la ciudad portuaria, un problema que afecta también a los barrios más centrales. Un informe de 2015, redactado por el Inspector General de la Administración de Desarrollo Sostenible, y luego entregado al ministro de Vivienda, advertía sobre la precariedad de los edificios que calificaba como un riesgo para 40.000 inmuebles y 100.000 ciudadanos.