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#NoHaganOlas: la bronca de los profesores franceses contra la violencia

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Captura de pantalla del tuit de una profesora: '¿Expulsado nada más? #NoHaganOlas" Twitter

Tras la agresión filmada de un alumno de liceo contra su profesora, centenares de profesores denunciaron en Twitter, con el hashtag #PasDeVague (no hagan olas), la falta de reacción de su jerarquía y la ineficacia del Ministerio de Educación frente a las violencias que sufren.


El pasado fin de semana se hizo viral un video en el que se ve a un alumno de liceo amenazar a su profesora con un arma ficticia, en Créteil, cerca de París. La profesora de biología parece más resignada que aterrorizada, pero dijo luego que estaba en estado de shock. Lo sucedido generó una ola de indignación en todos los sectores políticos, pero también entre los docentes, los primeros afectados por esta violencia.

Con el irónico hashtag #PasDeVague (no hagan olas), centenares de profesores empezaron a denunciar en Twitter, compartiendo sus propias experiencias, la falta de reacción de su jerarquía frente a los alumnos y los padres, y la respuesta insuficiente del Ministerio de Educación.

"Una alumna me insulta y me amenaza. (...) ¡Tuve que justificarme!"

Los profesores denuncian que la violencia es a menudo subestimada en los colegios, y que las sanciones, cuando las hay, son mínimas. En ocasiones, los directores de escuelas prefieren hacer la vista gorda para evitar que su establecimiento pierda su buena reputación. Además, hay docentes que prefieren no decir nada porque temen ser tildados de malos maestros.

"¡Ningún teléfono en clase, dijimos!"

El ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, volvió a promover la prohibición del uso del teléfono móvil en las escuelas, lo que fue recibido con sarcasmos. También anunció la reunión de un “comité estratégico” para un “plan de acciones ambicioso” contra estas violencias.

Varios problemas por resolver

Étienne Sauvage, un profesor que trabaja en los marginales “barrios norte” de Marsella entrevistado por RFI, estima que el problema es mucho más amplio: “La primera reflexión es la de la mezcla social, es decir que en ese tipo de colegios se concentran alumnos del mismo grupo sociocultural, desgraciadamente muy bajo, con problemas económicos fuertes y con problemas escolares debidos a un nivel de lenguaje bajo. (…) Esa concentración de alumnos con tantas dificultades puede generar violencia y entonces la cuestión es cómo el gobierno puede sugerir o imponer más mezcla social, para que en esos colegios pueda convivir gente de niveles socioculturales diferentes”.

Marta, una exprofesora de español en Niza, cuenta que tras haber sido amenazada por un alumno con un puño americano, el joven sólo cambió de clase, no fue expulsado. “Yo creo que el problema es de los padres y de la institución. Creo que los padres han renunciado a su labor. Del otro lado, la institución de la Educación Nacional también tiene en parte la culpa porque tiene miedo de la reacción de los padres y de la sanción de la sociedad. Si un niño es castigado de manera severa por el colegio, puede ser muy mal visto por la sociedad, como un abuso de poder”, explica.

"Y pensar que este dibujo tiene 10 años...": "¿Qué son estas notas?"

Cuando hay reacciones, no son las buenas, denuncia una profesora que trabaja en un liceo en las afueras de París: “sistemáticamente, instauran medidas de seguridad”, que resultan ineficaces. Para ella, lo que se necesita son “medios humanos”. Una opinión que respalda Rodrigo Arenas, de la federación de padres de alumnos FCPE, que considera que la situación se vuelve cada vez más difícil por “la baja constante de celadores, consejeros de orientación, psicólogos y médicos escolares”.

La violencia en las escuelas no tiene pues una sola explicación. Falta por ver cuáles serán las respuestas concretas del Ministerio de Educación y de su “comité estratégico”.

Con AFP