rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Patrimonio París Siria Irak Libia cultura

Publicado el • Modificado el

Viaje virtual por las ciudades milenarias en peligro en el centro de París

media
La basílica de Leptis Magna, en Libia, vista a través de un casco 3D. IMA

Mosul, Alepo, Leptis Magna, Palmira. Hay muchas palabras negativas asociadas con los últimos años en torno a estos lugares, entre ellas “destrucción”, “guerra”, “proteger”, “patrimonio perdido”. El objetivo de una exhibición del Instituto del Mundo Árabe (IMA) en París es justamente devolver a estas ciudades sus identidades como centros de imperios y civilizaciones antiguas.

Por Annalisa Girardi.


La muestra llamada “Cités Millenaires” es un viaje virtual por cuatro ciudades del mundo árabe y patrimonio cultural y arquitectónico de la humanidad. Ciudades que están en peligro, como en el caso de la romana Leptis Magna en Libia, o que han sido parcialmente destruidas por la guerra, como Mosul en Irak o Palmira y Alepo en Siria.

“La idea no es simplemente enseñar el daño que sufrieron estos monumentos, sino también educar sobre la riqueza de lo que es el patrimonio del mundo árabe”, dijo a RFI en español Nala Aloudat, la curadora de la exposición. “Hay civilizaciones milenarias que se sucedieron en estos sitios y es muy importante para nosotros mostrarlo.”

Tráiler de la exhibición:

La primera sala es la dedicada a Mosul. La reconstrucción 3D de lo que es la ciudad hoy, tras la ocupación del Estado Islámico, ocupa toda una pared. A medida que se avanza virtualmente por las calles, donde las marcas de la guerra están por todas partes, las mezquitas, las casas y cada esquina son reconstruidas, hasta que una nueva imagen se sobrepone a las ruinas, creando un retrato de lo que era este lugar antes de que la guerra lo devastara.

Estas reproducciones se han realizado gracias a una colaboración del IMA con Iconem, una start-up especializada en tecnología digital que trabaja para la conservación del patrimonio de la humanidad, y con Ubisoft, líder mundial en la creación de videojuegos. “El dron saca miles de imágenes y gracias a estas fotografías luego se crea una maqueta, un modelo 3D. Tenemos un director que trabaja con nosotros y que ha creado estas imágenes 3D extremadamente realísticas que dan la impresión de estar de verdad en estos lugares, en medio de las calles o dentro de los templos”, explica Aloudat.

La primera sala es dedicada a Mosul, con una reconstrucción 3D de lo que es la ciudad hoy, tras la ocupación del Estado Islámico. IMA

En la segunda sala, la de Alepo, el enfoque central está en el elemento humano. Aún más aquí se ha intentado poner el acento sobre los testimonios de los civiles, los habitantes de la ciudad, para subrayar que Alepo no es solamente un lugar de destrucción, sino que la vida aquí ha continuado durante la guerra y la gente ha creado una rutina lo más normal posible, pese al caos que reina en los alrededores.

Por esto la muestra no está hecha sólo por imágenes y reconstrucciones virtuales. Siempre hay mapas y textos al lado de manera que el público no vea simplemente la destrucción de estos sitios, sino que también aprenda a contextualizarlos en la historia.

Sin embargo, mirando al zoco de Alepo, un espacio fundamental para la ciudad, queda claro cómo la destrucción de estos sitios no es sólo física. “Cuando se destruye un lugar como éste no se destruye simplemente un zoco, sino también lo que se llama un patrimonio inmaterial, lo que compone la identidad de este mercado y que también hay que tener en cuenta. No es sólo una devastación arqueológica, sino también de este patrimonio inmaterial, de cultura y tradición”, explicó la curadora.

La segunda sala, sobre Alepo, se centra en los habitantes de la ciudad, para subrayar que Alepo no es solamente un lugar de destrucción. IMA

La última sala pone cara a cara dos sitios emblemáticos por razones diferentes. Por un lado Leptis Magna, la Roma africana que afortunadamente fue poco dañada por la guerra, y Palmira, símbolo de una barbarie destructora que ha conmocionado al mundo entero.

Con Leptis Magna, incluida en la lista del Patrimonio Mundial en Peligro de la UNESCO, la muestra quiere recordar al público que hay casos en que hay que actuar antes de que sea demasiado tarde. “La idea de la exhibición no es simplemente mostrar lo que ya ha pasado. Lo que queremos subrayar es que el sitio aún está ahí y necesita más atenciones. Es el momento de actuar para proteger y preservar el patrimonio mundial”, explicó Aloudat contando también ejemplos de voluntarios que ya se han movilizado para poner en seguridad el sitio arqueológico.

En frente, la reproducción de lo que era Palmira y las imágenes de lo que queda hoy de ella conmociona a los visitantes. “Para mí es muy interesante y muy fuerte al mismo tiempo”, cuenta a RFI una joven de 22 años. “Yo sólo había visto estos lugares a través de los medios y siempre vi imágenes de guerra y devastación. Hoy he visto por primera vez como eran antes estas ciudades.”

La tercera sala pone cara a cara Leptis Magna, en Libia, que fue poco dañada por la guerra, y Palmira, en Siria, símbolo de una barbarie destructora. IMA

La destrucción de Palmira impactó al mundo entero, no sólo porque su destrucción fue voluntaria y sistemática, sino que también fue una puesta en escena de la propaganda política, religiosa y cultural. La destrucción de estos sitios por parte del Estado Islámico sigue el movimiento de los yihadistas adeptos del salafismo, una rama ultraconservadora sunita que predica la importancia de eliminar cualquier elemento extraño a su propia tradición. La curadora de la exhibición subraya que, pese a esta pérdida, se puede aún trabajar en estos sitios para estudiarlos y encargar los trabajos de reconstrucción.

La última parte de la muestra está dedicada a los otros sitios del mundo árabe en peligro. “La idea es decir que aunque hemos decidido poner en nuestra exposición los sitios dañados por la guerra y por el fundamentalismo, hay muchísimas otras amenazas. Hoy en día lo que pesa sobre la conservación del patrimonio mundial es, por ejemplo, el cambio climático, el turismo de masa, la progresiva urbanización, el abandono y el desinterés”, concluye Nala Aloudat.

Al final, el IMA propone una experiencia de realidad virtual que permite al visitante encontrarse, a través de un casco 3D, en el corazón de los lugares que acaba de ver en la exhibición. “Es una experiencia muy impactante, porque no sólo ves, sino que también escuchas e incluso sientes los olores. Da la impresión de estar de verdad en el templo de Baalshamin de Palmira o en la mezquita al-Nuri de Mosul”, cuentan unas visitantes de la muestra. Estas imágenes 3D en vivo, las percepciones de sol y sombra y los olores que se difunden hacen que la sensación de realidad sea alta y sofisticada, y por lo tanto que la experiencia de estos lugares perdidos sea aún más impactante.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Hora en Mosul, en 3D. IMA