rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Transportes Francia Emmanuel Macron Alemania Reino Unido

Publicado el • Modificado el

Liberalización ferroviaria: Francia mira hacia sus vecinos europeos

media
Primer día de huelga de los ferroviarios en la estación de trenes de Lille el 3 de abril de 2018. REUTERS/Pascal Rossignol

En pleno conflicto por la reforma del sector ferroviario francés, los detractores y los defensores de la liberalización miran hacia los demás países europeos que sí privatizaron la red de trenes, con resultados contrastados.


El 9 de abril y en medio de una movilización histórica de los ferroviarios contra la reforma, se iniciará el debate parlamentario sobre la liberalización del sistema ferroviario francés.

En cumplimiento con los reglamentos de la Unión Europea, el gobierno de Emmanuel Macron quiere convertir la empresa estatal SNCF en una sociedad anónima para someterla a la competencia privada.

También se prevé acabar progresivamente con las ventajas del estatuto laboral del que se benefician los empleados de la SNCF. Paralelamente, el Estado francés cubriría los 50 mil millones de euros de deuda de la empresa.

El gobierno de Macron afirma que la competencia privada permitirá modernizar la red de trenes e insiste en que el Estado mantendrá el control.

Pero los sindicatos temen una posible privatización de la empresa a largo plazo, así como el cierre de líneas consideradas no rentables, y un aumento del precio de los boletos de tren.

En Europa, otros países han liberalizado, o privatizado su sistema ferroviario de pasajeros. Las experiencias de reformas en Alemania y en Gran Bretaña sirven tanto a los defensores como a los detractores de la reforma de Macron.

El modelo alemán

Alemania optó en 1994 por una liberalización suave del sector ferroviario. La empresa nacional, Deutsche Bahn cedió alrededor de 25% del tráfico de pasajeros al sector privado.

Pero la transición ha sido ordenada: los empleados de las empresas ferroviarias privadas negociaron buenas condiciones de trabajo, y las poderosas regiones alemanas, los Lander, obtuvieron de las empresas privadas que no cerraran líneas y que no aumentaran el precio del pasaje. A cambio, el Estado federal alemán subvenciona anualmente el sector con 8 mil millones de euros.

En cuanto a la empresa ferroviaria histórica, la Deutsche Bahn, han mantenido sus actividades en las líneas nacionales. Y el mantenimiento de la infraestructura sigue siendo una prerrogativa estatal.

Reino Unido: privatización asesina

En cambio, la política ferroviaria en el Reino Unido fue mucho más radical, con resultados desastrosos.

En los años 90, el Reino Unido optó por una privatización total del sector. Como resultado de esta política, Gran Bretaña tiene una infraestructura y trenes obsoletos que contrasta con la modernidad de los trenes bala en Francia - los TGV-.

Sin contar con que el costo promedio de los pasajes interurbanos se ha disparado. Según informaba en 2017 el diario británico The Independent, que comparó los precios de los pasajes en Francia, Gran Bretaña, Italia y España, los trayectos en los trenes británicos son seis veces más caros que en los otros países europeos.

Además, dos catástrofes ferroviarias en 1999 y 2000, que dejaron 36 muertos, causadas por la falta de inversión de las empresas privadas, llevaron al Estado británico a retomar el control del mantenimiento ferroviario.

Entre los puntos positivos de esta caótica privatización a la inglesa, está la reducción del gasto estatal en materia de trenes. Además, ciertas líneas abandonadas fueron reabiertas por empresas privadas. Según encuestas de opinión, los usuarios británicos están globalmente satisfechos por el servicio.

El plan del gobierno francés se asemeja más al ejemplo alemán. Pero el descontento de los ferroviarios podría obligarlo a reconsiderar su reforma. En lo que fue el primer round de una serie de huelgas, los sindicatos consiguieron paralizar casi por completo el tráfico de trenes de alta velocidad el 3 y 4 de abril en Francia.

Más artículos sobre la huelga de los ferroviarios franceses: