rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Publicado el • Modificado el

Emmanuel Macron: "France is back"

media
El presidente francés se dirige al público reunido con motivo del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, 24 de enero 2018 路透社。

El presidente justificó sus reformas internas para que el país sea "más competitivo". En lo internacional pidió crear un "nuevo contrato mundial" frente a la mundialización.


Emmanuel Macron aprovechó la tribuna de Davos para presentar su visión de los cambios realizados por su gobierno, así como su visión de la estrategia que Europa en particular y el mundo en lo general requieren para responder a una mundialización que, según sus palabras "conoce una crisis hoy, una crisis mayor". 

Francia por "el buen camino"

Al hablar de las reformas que su administración ha impuesto en ocho meses de su gobierno, Macron dijo que descansan en cinco pilares. La educación, las inversiones, mayor flexibilidad, la lucha contra el cambio climático y un cambio cultural. "Nuestro mundo cambió y, hoy, requerimos menos brazos y más cerebros", dijo al referirse a los cambios que se precisan en el sistema educativo francés. Por cuando al tema de las inversiones, recordó que su gobierno aplicó una fuerte reducción de impuestos a las ganancias de las empresas, aprobó nuevas leyes en favor de mayores beneficios para el capital, y redujo el costo del trabajo.

"Requerimos estructuras mucho más flexibles", apuntó al hablar de los cambios hechos al mercado de trabajo, y es que los decretos que el gobierno emitió el año pasado han reducido considerablemente varios derechos laborales, con un objetivo: "alinearnos con Alemania y a los países de Europa del Norte". "Menos reglas definidas por la ley y mucho más reglas definidas por un consenso, tanto a nivel de las empresas como a nivel de los sectores", es la filosofía.

Macron hizo referencia a la necesidad de "garantizar la estabilidad" a los inversionistas, por lo que, dijo, "hemos adoptado una estrategia quinquenal anual sobre la fiscalidad", y "no lo vamos a cambiar en los próximos cinco años". En cuanto al "cambio cultural", su compromiso es de "reducir la burocracia". Una vez concluido el repaso de sus acciones fue cuando Macron lanzó su "France is back", "Francia está de regreso en el centro de Europa".

En favor de un nuevo "contrato mundial"

Decidido a modificar los cimientos sobre los que ha descansado hasta ahora la construcción de Europa, Macron insistió que sus estado miembros requieren de una estrategia " a diez años", para responder a los desafíos del mundo y en particular de Estados Unidos y de China. Al abogar por que esta estrategia quede definida antes del fin del año, el presidente reiteró su idea de avanzar hacia una Europa a distintas velocidades. "Necesitamos una especie de vanguardia para obtener algo en esos aspectos críticos. No podemos esperar a que todo el mundo esté sentado alrededor de la mesa para avanzar", insistió.

El avance de las corrientes ultranacionalistas en Europa también mereció la atención del ejecutivo francés, y es que, como bien recordó, el ganó la presidencia tras vencer a la representante de una formación de ultraderecha, xenófoba (el Frente Nacional) que obtuvo casi 34% de los votos. El tratamiento para evitar esa situación es, afirmó, luchar por mayor igualdad, menos injusticias.

Finalmente, Macron hizo un llamado en favor de un "nuevo contrato mundial", y para eso se requiere detener el botón que tira siempre para abajo, aseguró. La dinámica que impera ahora es la de explicar a las personas que la buena respuesta es de hacer cada vez menos, bajar más los impuestos. Cuando se mira el derecho social, el fiscal son temas fundamentales en el corazón del Estado. Es preciso renunciar a la optimización fiscal a todo precio. Es necesario que las empresas digitales "paguen impuestos", y en referencia a las políticas que siguen las economías más desarrolladas dijo que es urgente acabar con los "pasajeros clandestinos", es decir los que no pagan nada y aprovechan una situación. "en nuestra mundialización una mayoría de potencias  están cayendo en una situación de convertirse en pasajeros clandestinos de los bienes comunes".

Si el discurso del presidente fue muy bien recibido por los magnates de Davos, es mucho menos probable que las empresas sigan sus consejos, a comenzar por las grandes transnacionales francesas presentes en todo el globo, en fuerte competencia contra las otras europeas, de Estados Unidos, Japón o China.