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Balance del quinquenio de François Hollande

Por Natalia Olivares

El presidente “normal” deja la presidencia este domingo después de cinco años a la cabeza de un país que atravesó una serie de crisis sin precedentes.

“Yo presidente de la República haré todo lo que hay que hacer para que mi comportamiento sea ejemplar a cada instante. Yo presidente de la República constituiré un gobierno paritario. Yo presidente de la República haré que los sindicatos y las organizaciones profesionales sean considerados. Yo digo que quiero ser un presidente normal pero nada es normal cuando uno es presidente. Pero el presidente tiene que estar cerca del pueblo y ser capaz de comprenderlo”, decía François Hollande antes de acceder al Elíseo en 2012.

Su quinquenio no fue normal y su popularidad fue cayendo a medida que las crecían las cifras del desempleo, aunque una de sus promesas era bajar el nivel del paro como prioridad de su mandato. En cinco años, se contabiliza 1,2 millones de desempleados adicionales.

Además, una de las medidas del presidente saliente fue implementar el pacto de responsabilidad, lo que fue considerado como un vuelco social-liberal: “Necesitamos la movilización de todos para ganar la batalla del desempleo. Por eso propongo un pacto de responsabilidad a las empresas que consiste en pedirles menos cargas, menos obligaciones y en cambio tendrán que asegurar más empleos y más diálogo social”, afirmaba el 31 de diciembre de 2014.

Su pacto de responsabilidad sumado a la ley de reforma del código del trabajo, la “Ley El Khomri”, provocaron mucho descontento y su propio campo comenzó a dividirse en el Parlamento, con la emergencia de un movimiento rebelde dentro del Partido Socialista, “los frondeurs”, del ala más izquierdista del partido.

En otro ámbito, Francia participa en 2014 a la coalición internacional para luchar contra la subida del grupo Estado Islámico en Irak y en Siria. Comienza sus bombardeos en 2015. Un argumento que los yihadistas utilizaron para perpetrar lo que fueron los atentados más sangrientos de los últimos 30 años.

Francia se oscurece cuando en enero del 2015, y luego en noviembre, ocurren los atentados de París. Primero contra el diario satírico Charlie Hebdo y luego contra unos restaurantes, el Bataclan y el Estadio de Francia. “Francia es un país sólido, activo, valiente, y vencerá contra la barbarie. ¡La historia nos lo demuestra y la fuerza que somos capaz de movilizar hoy nos lo demuestra estimados compatriotas! ¡Lo que defendemos es mucho más que nuestra patria! Son nuestros valores de humanidad y los llamo a que tomen esa responsabilidad indispensable. ¡Viva la República, viva Francia!”, dijo en ese momento François Hollande y decretó el estado de emergencia vigente hasta el día de hoy.

Una de las leyes que marcaron el mandato del presidente François Hollande fue la legalización del matrimonio homosexual, defendida por la ministra de Justicia Christiane Taubira. Si bien esa ley fue considerada como un gran avance y un sello de François Hollande en la sociedad francesa, también provocó la cólera de sus detractores que organizaron en vano manifestaciones masivas.

A pocos días de la transmisión de mando, François Hollande deja el país a quien fuera su ministro de Economía Emmanuel Macron, y también un Partido Socialista completamente fracturado que como Hollande buscará una nueva vida en la política francesa.
 

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