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El fragmento de ala del vuelo MH370 en Francia

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La Dirección General del Armamento donde se estudiará el fragmento de avión, Balma , cerca de Toulouse. REUTERS

El fragmento que presumiblemente pertenece al Boeing 777 de Malasia Airlines, vuelo MH370, llegó a Toulouse, en el sur de Francia, proveniente de la isla de La Reunión. Será estudiado en una dependencia del Ministerio de la Defensa, especializada en investigaciones técnicas relativas a los accidentes aéreos.


El organismo encargado de la investigación ha analizado entre otros los restos del avión de Air France AF447 que se estrelló en 2009 durante el vuelo que cubría la ruta Río-París, con 228 personas a bordo.

Es el principal centro europeo de tests en tierra de aviones civiles y militares. Su subdirector técnico, Jean-Christophe Plotka, explicó que el organismo ha sido solicitado por la Oficina de Investigaciones y Análisis de los accidentes de la aviación civil, que coordinará la investigación. El fragmento de aeronave fue encontrado en territorio francés, en las playas de La Reunión. De allí la implicación de las autoridades francesas.

Expertos malasios en París

Entre los cuatro representantes de Malasia que se trasladaron a Francia se cuentan los delegados de la aerolínea Malaysian Airlines y el director de la aviación civil Azharuddin Abdul Rahman. Participarán este lunes, en compañía de un miembro de la justicia de su país, en una reunión con tres magistrados franceses, encargados de las investigaciones desde el punto de vista judicial, un miembro de la Oficina de Investigaciones y Análisis y gendarmes franceses.

Boeing también envía un equipo técnico a París para participar en la experticia de la pieza identificada con las siglas 657BB, correspondientes a un ala de B777.

En la misma playa de La Reunión, al día siguiente del descubrimiento de la pieza de avión, también se encontraron fragmentos de una maleta que serán estudiados en un laboratorio perteneciente a la gendarmería, cerca de la capital francesa.

Las expectativas

Para Australia, que coordinó la intensa e infructuosa búsqueda del avión en la primavera de 2014, el hallazgo es “un signo positivo” para encontrar el aparato misteriosamente desaparecido, declaró Julie Bishop, canciller australiana.

Martin Dolan, director de la Oficina australiana de la seguridad de los transportes, a la cabeza de la búsqueda en el Océano Indico, declaró que estaba “cada vez más convencido de que los restos encontrados son los del vuelo MH370”.

Los familiares de las víctimas aguardan los resultados de la investigación con impaciencia y cautela: no se fían de las autoridades implicadas hasta ahora en las investigaciones porque ya ha habido varias alertas infundadas.

El francés Ghyslain Wattrelos, esposo y padre de tres pasajeros, espera que este sea el fin de la desinformación y de la ley del silencio.

La asociación de las familias de los desaparecidos de nacionalidad china afirmó que esperaba una confirmación a 100% de las autoridades para aceptar la muerte de sus deudos.

Ha habido múltiples hipótesis para explicar la brusca desaparición de los radares del vuelo MH370, desde las más lógicas, de carácter técnico, hasta las teorías fantasiosas que apelan a la ciencia ficción.