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El polémico “Tintín en el Congo” recobra colores

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'Tintín en el Congo' © Hergé/Moulinsart (tintin.com)

El 10 de enero de 1929 nacía de la pluma de Hergé un joven reportero belga que se volvería famoso en el mundo entero, Tintín. Para festejar sus 90 años, sale una nueva versión coloreada de su historia más polémica, Tintín en el Congo.


Todavía hoy, todas las generaciones conocen a Tintín, aunque los adultos son los más apegados a este personaje que marcó su infancia. Sus primeras aventuras llevan la huella de la época en que fueron escritas, y no faltan los clichés en Tintín en el país de los soviets, la primera, o en Tintín en el Congo, la segunda.

Esta última, muy apreciada en República Democrática del Congo donde se ha convertido en un regalo típico para llevar de recuerdo de Brazzaville, goza de mala fama en Occidente donde es muy criticada. Esta segunda historia del reportero, que data de 1931 y sigue siendo su álbum más vendido según la RTBF (Radio Televisión Belga Francófona), fue tildada repetidas veces de colonialista y racista, y llevada a tribunales.

Tapa del nuevo 'Tintín en el Congo'. © Hergé/Moulinsart 2018 (tintin.com)

Con motivo de los 90 años de Tintín, Moulinsart, que gestiona los derechos de la obra de Hergé, decidió sacar una nueva versión en colores de esta aventura, pero únicamente en formato digital. Hace dos años, ya había salido una nueva variante de Tintín en el país de los soviets: la idea es sacar una versión coloreada de un álbum cada dos años.

La editorial Casterman no quiso publicar una versión papel, quizás debido al carácter polémico del libro. Además, ya existe desde 1946 una primera versión coloreada por Hergé mismo.

¿Racismo o producto de una época?

Tintín en el Congo narra cómo el joven reportero viaja en la antigua colonia belga, entre exotismo e imaginario colectivo. Allí, se encuentra con contrabandistas de diamantes, cazadores y animales salvajes. Una manera de mostrar el continente africano que hoy en día no sería aceptada, aunque el objetivo principal de Hergé era, como siempre, crear situaciones cómicas.

En 2012, la justicia belga estimó que la segunda historia de Tintín no era ni racista ni cruel, confirmando una decisión en primera instancia de 2011 y respondiendo así a las acusaciones de dos asociaciones antirracistas que pedían que fuera retirada de la venta.

“Hergé se limitó a realizar una obra de ficción con el único objetivo de divertir a sus lectores. Practica un humor cándido y gentil”, dijo la corte recalcando que era un producto de la época colonialista. Los abogados de Casterman explicaron que la justicia “estimó que no había ninguna voluntad en la obra maestra de Hergé de vehicular ideas de carácter racista, vejatorio, humillante o degradante hacia los congoleses, ni de incitar los lectores a la discriminación y el odio”.

El congolés Bienvenu Mbutu Mondondo pidió en 2007 que 'Tintín en el Congo' fuera retirado de la venta. AFP / Sébastien Pirlet

A pesar de esto, Moulinsart decidió organizar una mesa redonda acerca de esta controversia el pasado 10 de enero en la Alcaldía de Bruselas, en la que se encontraba, entre otros, el biógrafo de Hergé, Philippe Godin.

“Hergé siempre fue un reflejo de su época, de un periodo en el que la mayoría de los belgas no se hacían muchas preguntas sobre su situación en el Congo. Algunos estaban ahí por ideal, por espíritu empresarial o de benefactor (dar a los congoleses puentes, rutas, ferrocarriles, escuelas, etc.), pero otros iban para hacer una carrera, ganar su vida, e incluso para tener algún tipo de poder que no hubieran tenido en Bélgica. No se puede juzgar novelas, ficciones, en comparación con lo que somos hoy”, explica Philippe Godin a la RTBF.

Que pensemos o no que Tintín es racista, el tiempo no borró al pequeño reportero. En total, vendió 250 millones de álbumes en el mundo. Las historias son de época, así como los trajes y los decorados, pero su encanto sigue operando.