rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Publicado el • Modificado el

Polonia celebra elecciones locales, un examen para el gobierno

media
Una gigantesca bandera de polaca enarbolada durante una manifestación contra la reforma judicial el pasado mes de julio en Varsovia Wojtek RADWANSKI / AFP

Los polacos eligen este domingo a sus alcaldes y consejeros regionales en un contexto de tensión entre los conservadores en el poder y la oposición centrista en torno a la controvertida reforma judicial que preocupa a la Unión Europea. 

 


 Estos comicios, los primeros desde finales de 2015, se celebran siete meses antes de las elecciones europeas y un año antes de las legislativas.
   "Se trata claramente de un examen (...) para los principales partidos, que se decidirá en las grandes ciudades y a nivel de los consejeros regionales", asegura un politólogo de la Academia Polaca de Ciencias, Stanislaw Mocek.
   Durante la campaña, los candidatos más destacados han abordado los temas tradicionales de las elecciones locales como la vivienda, los transportes públicos o la contaminación, aunque han hablado sobre todo de las grandes cuestiones nacionales e incluso internacionales.
   El partido gobernante Ley y Justicia (PiS) publicó a cuatro días de las elecciones un vídeo en el que advertía a los ciudadanos de que una victoria de los liberales en las regiones o en los municipios podría provocar la llegada a Polonia de migrantes, considerados como una fuente de todo tipo de violencia.
   
   - Explosiones -
   
   "He viajado por Occidente", declaró Patryk Jaki, candidato del PiS a la alcaldía de Varsovia, en una entrevista para una radio privada. "No me gustaría que [en Polonia] tuviéramos a menudo explosiones, como en muchas ciudades de allí. No me gustaría que eso pasara en Varsovia. Si eligen [al centrista Rafal] Trzaskowski, no tiene ninguna garantía de que eso no ocurrirá", dijo.
   Ese argumento, el miedo a los migrantes, ya ayudó al PiS a ganar holgadamente las legislativas de 2015. Pero los sondeos indican que hay pocas posibilidades de que el partido gobernante logre el poder en las grandes ciudades tras la segunda vuelta de las municipales, el 4 de noviembre.
   La formación conservadora sí tiene, sin embargo, una oportunidad de imponerse en las elecciones regionales, aprovechando la buena coyuntura económica y su generosa política social. Un sondeo reciente le da entre el 33 y el 34% de los sufragios en esos comicios.
   Para gobernar en las regiones, los conservadores deberán intentar formar coaliciones, tal vez con la izquierda poscomunista (SLD, 8% de los votos, según el mismo sondeo) y el movimiento antisistema Kukiz'15 (6%). Una tarea que se presenta complicada.
   El PiS apenas dirige actualmente una de las 16 regiones polacas.
   
   - Choque con Bruselas -
   
   El partido conservador, presidido por Jaroslaw Kaczynski, divide a la opinión pública. Sus seguidores lo consideran como un valiente defensor de los intereses polacos. Pero sus controvertidas reformas, sus métodos, que la oposición califica a menudo de inconstitucionales, y su choque con Bruselas han reforzado al electorado opuesto al PiS.
   "Una palabra basta para explicar por qué no pienso votar al PiS", dice a la AFP un profesor de química de la Academia de Minas AGH de Cracovia, Leszek Czepirski. "Esa palabra es Constitución".
   La oposición, una alianza entre Plataforma Cívica (PO, centrista) y Nowoczesna (liberal), reprocha a los conservadores sus enfrentamientos con Bruselas y sus reformas que, según ella, buscan someter al poder judicial al ejecutivo.
   En su última batalla, el PiS sufrió un revés el viernes, cuando el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) le ordenó al gobierno suspender "inmediatamente" parte de su reforma de la Corte Suprema.
   El ejecutivo defiende, en cambio, su reforma judicial como algo necesario para luchar contra la corrupción y contra las redes heredadas de la época comunista.