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Laboratorio británico no halló pruebas de que el gas neurotóxico vino de Rusia

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"Hemos sido capaces de identificar que se trata de Novichok, de identificar que era un agente neurotóxico de tipo militar", afirmó el jefe del laboratorio militar de Porton Down, Gary Aitkenhead. Fuente: AFP.

El laboratorio británico que analizó la substancia usada contra un exespía ruso en Inglaterra reconoció el martes no tener pruebas de que esta proceda de Rusia, en la víspera de una reunión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) a petición de Moscú.


Por Juan Carlos Bejarano, corresponsal de RFI en Londres

Cuando cumple un mes del envenenamiento del expespía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia, los científicos del laboratorio británico de Porton Down, han aceptado que no han podido comprobar en qué país fue desarrollado el agente neuro-nervioso Novichok, utilizado en el ataque.

No obstante, Gary Aitkenhead, jefe de este laboratorio adscrito al ministerio de Defensa ha señalado que aunque no se conoce su origen exacto, el gobierno británico habría usado otras fuentes de información para llegar a la conclusión de que Rusia está detrás de este ataque.

Gary Aitkenhead también ha dicho que el agente es de grado militar y de tal sofisticación que sólo puede haber sido fabricado por un actor estatal.

De manera inmediata, el gobierno de Rusia a través de su jefe del servicio de inteligencia Serguéi Naryshkin ha aprovechado las conclusiones de los científicos británicos para culpar del ataque al doble agente de "provocación grotesca" de los servicios especiales británicos y estadounidenses.

"Es necesario acabar con este juego irresponsable que consiste en seguir avivando la hoguera, y renunciar a la fuerza en las relaciones internacionales, para no llevar las cosas hasta una segunda crisis de los misiles de Cuba", declaró Naryshkin.

Por su parte, en La Haya, Holanda, durante una reunión de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, el equipo británico ha calificado de “perverso” el ofrecimiento de Rusia para ser parte de la investigación oficial del atentado contra el exespía en Salisbury, añadiendo que era una táctica de distracción y desinformación de Rusia para evitar responder a las acusaciones.