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Holanda extrema derecha Geert Wilders

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Los holandeses votarán en medio de escalada con Turquía

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El líder de la extrema derecha holandesa Geert Wilders, 18 de febrero de 2017. REUTERS/Michael Kooren TPX IMAGES OF THE DAY

La campaña electoral en Holanda, dominada por los temas de inmigración y el avance de la extrema derecha, se vio afectada este fin de semana por la crisis abierta con Turquía a tres días de los comicios.


El diputado de extrema derecha Geert Wilders, cuyo partido podría obtener resultados sin precedentes en las elecciones del miércoles, tuiteó un selfie de una mujer con velo en medio de banderas turcas delante del consulado de Turquía en Amsterdam. 

“Décadas de fronteras abiertas, una inmigración masiva, sin integración y con doble nacionalidad, he aquí el resultado”, escribió Wilders como pie de foto. 

Los candidatos en estas legislativas continuaban este fin de semana recorriendo el país para intentar convencer a los indecisos antes de los comicios del miércoles.

Pero la tensión subió de varios peldaños tras la prohibición de que ministros turcos participaran en mítines a favor de Erdogan en Róterdam.

Mark Rutte, primer ministro liberal saliente, candidato a un tercer mandato al frente de este país de 17 millones de habitantes, intenta relegar al extremista Geert Wilders.

Según los últimos sondeos publicados el domingo, su Partido Popular Liberal y Demócrata (VVD) alcanzaría el primer lugar con 24 escaños de los 150 que cuenta la cámara baja. Pero lejos de los 40 que dispone en la actual legislatura.

Wilders por su parte vio cómo las últimas semanas su formación Partido por la Libertad (PVV) perdió terreno. Los sondeos le daban entre 21 y 25 escaños. El sondeo publicado este domingo lo acredita con 22. En la actual legislatura su formación cuenta con 12 bancas.

Conocido por su retórica antiislam, Wilders prometió que si llegaba a ser primer ministro cerraría las fronteras a los inmigrantes musulmanes, prohibiría la venta del Corán y cerraría las mezquitas.

Por su lado, en un intento por seducir a los partidarios del PVV, el primer ministro Rutte lanzó un llamado a respetar los “valores holandeses” y a adaptarse o partir.

La semana pasada, centenares de personas acudieron a dos mezquitas en dos eventos diferentes, uno en Amsterdam y otro en Róterdam, para expresar su inquietud frente a la creciente discriminación.

Los comicios en Holanda despiertan un interés particular ya que preceden otras dos elecciones mayores, la de Francia y la de Alemania, también marcadas por el avance de las corrientes políticas antieuropeas o antiinmigrantes, alentadas por el Brexit.
Pero con 28 partidos en liza y 12,9 millones de electores, el paisaje político se encuentra muy fraccionado. El resultado de la elección podría ser muy fragmentado, complicando así la formación del próximo gobierno.

Varios partidos ya se pronunciaron en contra de formar una alianza con el PVV de Geert Wilders. Pero incluso si no llega en primer lugar, Geer Wilders podría conseguir su mejor resultado desde la creación de su partido en 2006.

Los resultados del miércoles abrirían la vía a intensas negociaciones en donde los pequeños partidos podrían tener un rol determinante, como el partido ecologista y su carismático líder Jesse Klaver.