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Inmigración Macedonia Siria

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Miles de migrantes siguen su ruta por Europa

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Una pequeña de cuatro años proveniente de Kobani, en Siria, duerme al lado de unos mil migrantes en Macedonia, el 20 de agosto de 2015. REUTERS/Ognen Teofilovski

Centenares de inmigrantes, mayoritariamente sirios, penetraron el sábado en Macedonia tras forzar un cordón policial. Se hallaban desde el jueves en un terreno entre el pueblo griego de Idomeni y la ciudad macedonia de Gevgelija. Ahora siguen su camino rumbo a las frontras europeas.


A pesar de que los agentes utilizaron granadas aturdidoras, los migrantes lograron forzar un cordón policial y penetrar en este pequeño Estado. La escena ocurrió en el paso fronterizo grecomacedonio de Gevgelija.

Los 4.000 migrantes que lograron pasar la frontera se dirigieron a la estación ferroviaria de esta localidad, de donde parten trenes hacia Tabanovce, en el norte de Macedonia, en la frontera con Serbia. Ahí hay un campamento con tiendas de campaña en la aldea de Miratovci, cuyas autoridades distribuyeron comida y agua. Desde ese pueblo los inmigrantes son transportados a un centro de acogida estatal en la ciudad de Presevo, donde reciben documentos temporales. De ahí pueden optar por subir a autobuses, que los conducen a Belgrado o hasta la frontera con Hungría.

"Tierra de nadie"

Los hombres, mujeres y niños que cruzaron la frontera son en mayoría sirios. Se hallaban desde el jueves en un terreno entre el pueblo griego de Idomeni y la ciudad macedonia de Gevgelija. Centenares de migrantes están hacinados en esta "tierra de nadie" sin agua y sin alimentos.

En la ciudad macedonia fronteriza de Gevgelija, la policía declaró que ha dado papeles a unas 4.000 personas en las últimas 24 horas. Otras 1.000 personas aproximadamente aguardan su turno para poder cruzar el país con documentos. Los que llegan de Grecia pueden cruzar libremente, y la policía no toma ninguna medida para frenarlos

El gobierno de Macedonia decretó el pasado jueves el Estado de urgencia y ordenó el cierre de las fronteras a los migrantes que también provienen de Afganistán e Irak. Provenientes del puerto griego de Tesalónica, al menos 2.000 al día intentan penetrar en el espacio de libre circulación europeo Schengen.

Granadas lacrimógenas

El viernes, la policía macedonia ya había usado granadas lacrimógenas y bombas ensordecedoras para contener a los migrantes furiosos por no poder entrar. Luego permitió que pequeños grupos, sobre todo de niños y mujeres, entraran al país.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados rogó al gobierno macedonio que volviera a abrir sus fronteras. "Hay tres mil personas aquí y el número aumenta. Todos están agotados, llovió toda la noche y no tienen donde abrigarse", declaró Alexandra Krause, miembro de la organización.

Mientras tanto, en otro foco de la crisis migratoria europea, los guardacostas italianos recibieron varias llamadas de auxilio procedentes de 18 barcos diferentes. Intentaron socorrer a unos 3.000 migrantes a la deriva en el Mediterráneo. Una de las más grandes operaciones de rescate en la región.