rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
Economía y finanzas
rss itunes

Cuba: una década de reformas económicas de Raúl Castro

Por Raphael Morán

Ampliación de la iniciativa privada, de la compra y venta de viviendas, apertura financiera y reconciliación diplomática fueron algunas de las medidas emblemáticas de Raúl Castro para sacar a la isla caribeña del retraso económico. Dos economistas analizan el impacto de esta década de reformas.

Tras 10 años a la cabeza del estado, Raúl Castro pasará a la historia como el presidente que flexibilizó la economía cubana totalmente controlada por el Estado.

Una década que se caracterizó por la implementación de una serie de reformas hacia una mayor liberalización de la economía.

Por primera vez desde hace medio siglo, la isla caribeña se abrió a la propiedad privada, las micro empresas, el negocio de casas y coches y las inversiones extranjeras...herramientas consideradas como contrarrevolucionarias antes de que el hermano de Fidel Castro llegara al poder en 2008.
 

>Hacer clic en la imagen arriba para escuchar este reportaje en versión audio.

Pese a estas reformas ambiciosas, la economía cubana reportó en 2016 y 2017 un crecimiento casi nulo de alrededor del 1 % de su producto interno bruto.

Lo primero que impulsó el dirigente saliente fue un cambio de mentalidad, que reiteró en varias ocasiones como en este discurso de 2016.

“A nivel de cultura política, se ha introducido un cambio que abre perspectivas. Me refiero al fin de la estigmatización el discurso oficial del mercado y la propiedad privada en 2011”, observó el economista de origen cubano Arturo López Levy, académico de la Universidad de Texas.

El "cuentapropismo"

La gran reforma de la década raulista es la ampliación del trabajo por cuenta propia, una de las medidas que afectó en su vida cotidiana a más cubanos. Según cifras oficiales hoy 580.000 cubanos -12 por ciento de la fuerza laboral- se desempeñan por cuenta propia.

Según López Levy, “aunque hay problemas de atención al consumidor, de eficiencia económica, a veces de ausencia de observación de reglamentos laborales, incluyendo algunas denuncias de no representación de negros y mestizos y de algunas discriminaciones muy puntuales a gays – problemas que no son menores – en general el impacto que ha tenido ese sector en la economía podía ha sido positivo”.

El economista ejemplifica con el transporte. “Problemas como el transporte de la principales ciudades del país, es inconcebible sin el sector privado. Y la población ha empezado a sentir el efecto de poder moverse con mucha mayor holgura”.

La apertura a los capitales extranjeros

Además de favorecer la iniciativa privada, de facilitar la salida de cuba a los ciudadanos, así como legalizar la compra venta de casas y autos, el gobierno de Raúl Castro normalizó relaciones diplomáticas con Estados Unidos y los 28 países de la Unión Europa entre los cuales están varios grandes inversionistas potenciales como Francia y España.

Para obtener un crecimiento económico significativo, la isla necesita 2.500 millones de dólares anuales de inversión extranjera. Sin embargo, la meta no se ha alcanzado.

“En primer lugar, el proceso de autorización de inversiones extranjeras es un proceso supremamente dispendioso y burocrático. El ministerio de comercio e inversiones extranjeras demora horriblemente”, explica Mauricio de Miranda economista de la Universidad Javeriana de Cali, Colombia y especialista en economía cubana.

Tarea pendiente: eliminar la doble moneda

Entre estas tareas pendientes esta la eliminación del sistema de doble moneda. En Cuba desde 1994 circulan el peso cubano, que vale 25 veces menos que el peso cubano convertible, el CUC, una moneda cuyo curso es controlado artificialmente por el Estado.

El sistema genera una brecha profunda entre la mayoría de los cubanos que cobran en pesos cubanos, y los que cobran en pesos convertibles, la moneda utilizada por los turistas. La eliminación de este doble sistema monetario podría ocurrir este año.

Según varios analistas, todo indica que el próximo dirigente cubano aplicará una línea de continuidad con las reformas raulistas. Con una dificultad adicional: la presencia de Donald Trump en la Casa Blanca que frenó el deshielo entre ambos países.

Entrevistas:

>Arturo López Levy, académico de la Universidad de Texas, profesor de Ciencias Políticas.

>Mauricio de Miranda, economista de la Universidad Javeriana de Cali, Colombia, especialista en economía cubana.

Bolivia, buenos resultados macroeconómicos en un contexto de bajas previsiones regionales