rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
La crónica cultural
rss itunes

‘Le grand bain’, nadar para salir a flote

Por María Carolina Piña

Se estrena en Francia esta divertida comedia dramática en forma de cinta coral que narra la historia de un peculiar equipo masculino de nado sincronizado, conformado por cincuentones depresivos. La película se presentó en el último Festival de Cannes pero fuera de la competencia.

Un marido desempleado y depresivo, un patrón de empresa mitómano al borde de la bancarrota, un soñador con aspiraciones de convertirse en estrella de la canción. Los personajes de esta cinta son una banda de perdedores, golpeados en su estima y su virilidad, quienes se aferran a un sueño común: participar en el campeonato mundial de nado sincronizado por equipos.

Esa es la historia que cuenta "Le grand bain" del francés Gilles Lellouche quien no solo firma una comedia divertida. También reúne aquí a algunos de los actores más cotizados del cine francés: Mathieu

"La grand bain" esta protagonizada por Mathieu Amalric, el belga Benoît Poelvoorde o Guillaume Canet. DR

Amalric, el belga Benoît Poelvoorde o Guillaume Canet, brillantes en el papel de estos cuarentones y cincuentones que encuentran en el agua y la exigente disciplina del nado sincronizado, un refugio frente a una sociedad despiadada.

“Quería hablar de esa depresión latente o de aburrimiento sordo que llega a una cierta edad, cuando no hay objetivos ni ganas de seguir luchando. Quise hablar de personas que no están bien, pero que se agarran de algo para mantenerse a flote. Luego me inspiré de un documental sobre el nado sincronizado masculino. Me pareció una disciplina poética, femenina y marginal. Todo eso se juntó para hacer esta película”, explicó el director de esta cinta, Gilles Lellouche.

La fuerza de la película consiste en mezclar momentos realmente graciosos en los que los personajes tratan de plegarse a la disciplina, la gracia y el rigor del nado sincronizado, con sus cuerpos no del todo atléticos, y la historia de cada uno; incluso las vivencias de las dos entrenadoras, una ex alcohólica y una ex nadadora discapacitada. El resultado es una verdadera comedia dramática, bajo la forma de película coral, que supuso un enorme esfuerzo físico.

“Lo más difícil fueron los entrenamientos con alguien que sí fue campeona de nado sincronizado y luego entrenadora del equipo de Francia y de Estados Unidos, y que era una mezcla de las entrenadoras de la película, a veces condescendiente y a veces de una severidad soviética”, agregó el actor Mathieu Amalric.

De su lado, el actor Guillaume Canet, quien interpreta a un padre de familia en ruptura con su hijo y su esposa, destacó las condiciones del rodaje.

“Filmamos en una piscina municipal, durante las horas de cierre, es decir, durante la noche. Para todos fue casi tortuoso meterse al agua a las 3 o 4 de la mañana, de parar y luego volverse a poner el traje de baño mojado y tratar de estar sincronizados. El primer día estábamos todos en slip, con nuestras barrigas y la grasa en la cintura. Y poco a poco, fuimos mejorándonos y sintiéndonos orgullosos de lo que podíamos hacer en el agua”, dijo Canet.

"Le grand bain" de Gilles Lellouche sale esta semana en las salas de cine francesas, una excelente comedia francesa, y anti-depresivo en medio del otoño.