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El Panteón, última morada de los hombres ilustres

Por María Carolina Piña

Este monumento nacional resguarda los restos de hombres y mujeres franceses que se han destacado en diversos campos del saber, la política o las armas, un templo que desde este lunes acogerá los restos de la ex ministra y militante feminista Simone Veil y de su esposo.

El Panteón es uno de los monumentos más bonitos de la capital francesa. Su inmensa cúpula se erige en lo alto de la colina Santa Genoveva, en el quinto distrito de París.

La construcción del edificio actual fue decidida en 1744 por el rey Luis XV y ejecutada por el arquitecto Jacques-Germain Soufllot. Se trataba en aquel entonces de una iglesia en honor a la patrona de París en un estilo neoclásico, con un imponente frontón sostenido por 24 columnas.

En 200 años de historia, el edificio ha cambiado de función unas seis veces. Hoy reposan allí los restos de algunos hombres ilustres: políticos, militares, científicos, escritores o filósofos.

Fue en 1791, apenas dos años después del estallido de la Revolución francesa, que la Asamblea constituyente decidió por decreto transformar la basílica de Santa Genoveva en un templo laico destinado a resguardar los restos de los hombres ilustres. Se decidió entonces la entrada del primero de ellos, Honoré-Gabriel Riqueti de Mirabeau, escritor, diplomático y revolucionario, que había fallecido dos días antes.

 

A los hombres (y mujeres) ilustres

En la actualidad en la cripta del Panteón reposan los restos de 76 personas, a los que se suman este lunes los de Simone Veil y su esposo, quienes fueron homenajeados el domingo. Simone Veil entra al panteón francés por reconocimiento a su trayectoria personal y política, como sobreviviente del holocausto, promotora de la construcción europea y militante por los derechos de las mujeres.

La decisión de quién entra en el Panteón es competencia exclusiva del ejecutivo francés, quien debe escoger a “una personalidad fallecida de nacionalidad francesa y reconocida por haber obrado a favor de la República". Recientemente muchas voces se han levantado para reclamar una mayor presencia femenina en este recinto, donde sólo reposan cinco mujeres.

En dos siglos de historia, muchas han sido las anécdotas que han acompañado al Panteón como templo de la memoria y lugar de homenaje a los héroes y personas ilustres. Cuatro personajes de la historia, fueron elegidos para entrar en el Panteón y luego retirados del recinto. En el caso de Mirabeau, por ejemplo, el hallazgo de su correspondencia con la familia real le valió el odio del pueblo, y provocó el retiro de sus restos.

El escritor Alejandro Dumas fue la primera personalidad en entrar en el Panteón durante el siglo XXI. Eso fue en 2002, coincidiendo con bicentenario de su nacimiento. Siguieron en 2015, cuatro héroes de la resistencia bajo la ocupación nazi: Pierre Brossolette, Jean Zay, Geneviève De Gaulle-Anthonioz, y Germaine Tillion.

El horror de la guerra también lo vivió Simone Veil, última personalidad en ser distinguida con el honor de reposar en el Panteón. Simone Veil sobrevivió a Auschwitz-Birkenau, donde fue deportada junto a su madre y su hermana, y marcada con el número 78651. Su madre, al igual que su padre y su hermano, murieron durante la guerra. Ella, Simone sobrevivió, se convirtió en magistrada y consagró su vida a la memoria del holocausto y la creación de la Unión Europea. Y luego, en los años 70 lideró una de las luchas feministas más importantes en Francia, al impulsar, como ministra de la salud la Ley que autorizó el aborto. Esa fue una de la

Los restos Simone Veil quien murió el 30 de junio de 2017 serán colocados este lunes en el nicho número seis de la cripta del Panteón nacional, al lado de Jean Moulin, André Malraux, René Cassin y Jean Monnet, cuatro figuras de la resistencia y de la historia francesas.

Los restos de Simone Veil y de su esposo reposarán en la cripta del Panteón a partir de este lunes. © Reuters

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