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'Lindigo', una joya musical entre Cuba y la Reunión

Por Raphael Morán

El nuevo disco del grupo reunionés Lindigo mezcla maloya, estilo tradicional de la isla del océano índico, con rumba cubana. RFI tuvo un flechazo por este álbum presentado en París en la mítica sala del New Morning.

¿Conoce usted el maloya? Este estilo musical forma parte de la identidad de una pequeña isla del océano indico: la Reunión que pertenece a Francia, y cuya cultura es fruto del encuentro entre Asia, Europa y África. Durante muchos años, este género, procedente de África, vía Madagascar, fue prohibido. Era el símbolo de la música de los esclavos y de sus aspiraciones.

“El maloya se usaba en los mítines políticos, las familias lo tocaban clandestinamente para sus ritos de homenajes a sus familias y era mal visto por los católicos”, dijo a RFI Olivier Araste, cantante del grupo Lindigo que presentó su nuevo disco ‘Komsa Gayar’ en la mitica sala de jazz New Morning de Paris en marzo.

Maloya modernizado

El cantante Olivier Araste, uno de los principales embajadores del maloya cuenta en sus canciones la vida en la isla, sus recuerdos de infancia, historias de amor.

A estas melodías nostálgicas con instrumentos africanos de metal, de madera, o percusiones como el balafón, el grupo Lindigo le agrega guitarras, sintetizador y teclado para crear un estilo nuevo que Araste bautizó el "maloya power".

'No es un maloya tradicional. Tiene arreglos musicales del grupo de música electrónica Skip and die. Es importante abrirse al mundo para dar a descubrir nuestra cultura. Me gusta la música electrónica, las musicales actuales", precisó el lider del grupo Lindigo.

> Hacer clic en la imagen arriba para escuchar maloya.

Para este nuevo disco titulado 'Komsa Gayar', el grupo Lindigo cruzó casi la mitad del planeta hasta Cuba. En la isla caribeña, Olivier descubrió las percusiones afrocubanas del grupo de rumba Los Muñequitos de Matanzas. “Hicimos un concierto en La Habana y conocimos a Figurín de ‘Los Munequitos de Matanzas’. Nos invitó a su casa, fuimos a Matanzas. Tuvimos buena química”, cuenta araste.

“Descubrí la rumba cubana, solo conocía la salsa. Con la rumba sentí la presencia de mis ancestros, como en el maloya, ¡sentí mi corazón latiendo!”, comenta entusiasmado el cantante de maloya, quien dice percibir el recuerdo de ancestros en común entre Cuba y la Reunión.

“El maloya, como la rumba, es una música de conexión con los ancestros, permite llamar a los muertos, es bueno para el cuerpo, el espirito, el ánimo y el corazón”, agregó en entrevista en los estudios de RFI.

Las percusiones de rumba afrocubana se entrelazan con brío con las melodías del maloya reunionés en este nuevo álbum titulado 'Komsa Gayar'.