rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
El invitado de RFI
rss itunes

Solares: 'He llegado a rogar que vayan los cascos azules a México'

Por Raphael Morán

Redifusión. De visita en Francia para el estreno de No manden flores en francés, el escritor mexicano Martín Solares habló con RFI de Tamaulipas, de las mafias y su más oscuro personaje, el Comandante Margarito.

Con 'No manden Flores', Martin Solares confirma su talento para la novela policiaca fuertemente arraigada en la realidad mexicana. Conocido por su otra novela negra 'Los minutos negros' (Delbolsillo, 2006), Solares es autor de cerca de una decena de libros entre novelas, ensayos y libros para niños.

El autor mexicano, también editor, nacido en el estado de Tamaulipas, en la costa del Golfo de México, se inspira de la violenta realidad que atraviesa esa región dominada por las mafias, para tejer una novela policiaca cuyo suspenso no deja descansar al lector. Titulada 'No manden Flores' (Random House México, 2015  y Christian Bourgois, 2017 por su versión francesa), la novela cuenta el secuestro de Cristina, la hija de un próspero empresario. Martin Solares estuvo en nuestros estudios para presentar esta novela indispensable para entender el funcionamiento actual de las mafias en México.

>Escuche la versión audio de esta entrevista haciendo clic en el player en la foto arriba del artículo.

“Lo que quise fue mostrar el estado de descomposición en el que se encuentra el Estado de Tamaulipas. Empezamos con una ciudad imaginaria que está al sur de un Tamaulipas un poco más oscuro que el que tenemos actualmente y vamos subiendo hasta que llegamos a la frontera norte, pasando por diversos pueblos fantasmas y por algunas ciudades fronterizas en las que el estado de violencia y la frecuencia de las desapariciones es apabullante”.

En 'No manden Flores', el lector sigue los pasos de Carlos Treviño, un detective a quien se le obligó a investigar el secuestro de una niña.

Una “road novel” mexicana

En esta “road novel”, atravesamos una serie de ciudades muy inspiradas por la realidad tamaulipeca como el puerto petrolero de Tampico, la ciudad de San Fernando donde ocurrió una masacre de 70 migrantes, o Ciudad Mier, un pueblo fronterizo con EEUU, catalogado como “mágico” por la secretaría del turismo mexicano y que posteriormente se convirtió en un pueblo fantasma en 2010 a raíz de que los habitantes huyeran de los constantes enfrentamientos.

Al llegar a este pueblo fantasma, rebautizado Ciudad Miel para las necesidades de la ficción, el personaje protagonista se pregunta si la crueldad de las mafias tiene límites: “Ahora que la clase media se fue, ¿a quién van a extorsionar? ¿A quién le van a vender droga? Incluso los insectos parásitos saben que deben ponerse lími­tes, no pueden acabar con el organismo en que viven.”

Gobernadores buscados por Estados Unidos

En esta novela policiaca se destacan dos juegos literarios: Solares hace el experimento literario de retirar la palabra justicia de su libro. “Porque tengo la impresión de que en el Estado, ningún procurador, y ningún gobernador desde hace ya cuatro legislaturas - por cierto, cuatro gobernadores buscados por la DEA (agencia antidroga de EE.UU.)- ninguno promete que se hará justicia cada vez que hay un hecho violento, porque ha habido una especie de coincidencia con algunos criminales. Por algo están buscados por la DEA, entre otros Tomas Yarrington, que actualmente está preso”, justifica Solares.

La vida cotidiana en el infierno de Tamaulipas es la de habitantes que piden alcohol a domicilio para no tener que salir a tomar una copa, una sociedad en la que los periódicos no hablan de lo que ocurre y en la que los clientes acuden al banco para pedir préstamos con el fin de pagar rescates.

Sin embargo, “el nivel de exageración mío es mínimo”, asegura Solares que es oriundo de Tamaulipas y que vive en la Ciudad de México desde hace unos 15 años. “Lo único que quise yo es concentrar todas las historias de horror en un solo lugar”.

“Margarito, mi personaje más siniestro”

El nivel de colusión entre autoridades y mafias, así como la violencia, es tal, que “en cualquier otro tipo de país sería un hecho escandaloso cualquiera de esos sucesos. He llegado a rogar que vayan los cascos azules a México cuando están este tipo de balaceras”, dijo Solares.

Además, en medio de la novela, Solares apuesta por una original brecha literaria. Pasamos del punto de vista narrativo del detective Carlos Treviño al del policía corrupto, el comandante Margarito, a punto de jubilarse.

“Así como, toda proporción guardada, ni siquiera George Lucas puede contar sus historias con los mismos personajes, en la primera trilogía de Star Wars tuvo que concentrarse en Darth Vader, a mí me pasó algo semejante: llegó un momento en esa historia en la que mi personaje Carlos Treviño era incapaz de resolver la trama. Tenía yo que recurrir a un personaje más siniestro, y el que surgió fue némesis: el jefe de policía que juró matarlo, Margarito González”, contó el escritor a RFI.

Solares confiesa que el siniestro comandante corrupto es el personaje que más trabajo le costó construir en toda su carrera. “Es el más oscuro, corrompido, siniestro y malévolo de todos los personajes que he inventado” concluyó.

Daniel Goldin: ‘Hay una crisis del libro pero no la que habían vaticinado’

Rodolfo Rodríguez: ‘el Día de Muertos, la fecha más especial en México’

Jean Christophe Berjon, programador del festival de cine mexicano en Francia