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La Ciudad de la Música celebra la gran música negra

Por Florencia Valdés

Redifusión. La Ciudad de la Música en el norte de París le da la bienvenida a los más grandes de la música negra de anteayer, ayer y hoy. Charly Parker, Billy Holliday, Bob Marley, Celia Cruz y tantos otros son los protagonistas de esta muestra monumental : Great Black Music.

Los organizadores de la exposición Great Black Music lograron crear una atmósfera particular. Al principio del recorrido, se le da a los visitantes una especie de teléfono inteligente y unos audifonos de buena calidad. Gracias a este aparato, se puede recorrer digitalmente una infinidad de explicaciones, archivos y canciones a su ritmo, en una burbuja muy personal en la que uno está sólo ante la historia.

Aquí se destacan las diferentes interacciones e influencias que se han tejido a lo largo de los siglos. Influencias que han dado paso a todas las corrientes de la música que van desde el jazz, hasta el gospel pasando por los ritmos afrocolombianos.

¿Por qué se llama Great Black Music?

"Todo comenzó cuando el Art Ensemble of Chicago, un grupo de free jazz de los años 60, reivindicó el término de Great Black Music. Lo hace para oponerse a la gran música que, en esa época es blanca, escrita, estructurada. Además la música negra fue considerada durante mucho tiempo como sucia. Los mismos músicos se enorgullecían de esta música dirty, imperfecta y chueca", comentó Marc Benaïche, comisario de la exposición.  

"El Art Ensemble of Chicago reivindica para su producción el lugar de una gran música como lo había hecho antes Duke Ellington, llevando el jazz hasta el rango de música clásica. Nos damos cuenta que hoy en día una gran parte de la black music se ha vuelto la música clásica norteamericana y la música noble de todo un hemisferio del mundo", agregó Benaïche.

El recorrido temático le da gran cabida a los orígenes de la música en África, a la espiritualidad con una sala dedicada al vudú y a la santería y, claro está, a la esclavitud. El punto de partida de una infinidad de corrientes. Pero no podía faltar la música latina, el hip hop, el gospel...

Esta exposición es una agradable zambullida en el pasado de tantos ritmos. Pero también explora las evoluciones actuales y el surgimiento de nuevas corrientes. Lo que rinde cuenta simplemente de la vitalidad de esta gran música universal.
 

 

 

 

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