rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Indonesia Terremoto

Publicado el • Modificado el

Indonesia realiza entierros masivos tras un tsunami devastador

media
Habitantes de Palu, Indonesia, observan los daños de un centro comercial devastado por el tsunami registrado el viernes 29 de septiembre Antara Foto/Rolex Malaha via REUTERS

Luego de un sismo de magnitud 7.5 y un posterior tsunami que azotó la isla de Célebes, dejando 844 muertos y 48.000 desplazados, los entierros masivos en fosas comunes parecen ser la única solución rápida para evitar epidemias.


“Los cuerpos están mojados y empiezan a descomponerse… Huele muy mal”. Con estas duras palabras, Rafiq Anshori, director de operaciones de la Cruz Roja en la ciudad de Palu, describe la gravísima situación que se vive en Indonesia.

Ya se cuentan al menos 832 fallecidos a causa del tsunami  que azotó la isla de Célebes este viernes, una mortandad masiva que ha generado también la necesidad de entierros masivos.

De manera rápida e improvisada, voluntarios indonesios excavaron este lunes una fosa común a las afueras de la ciudad de Palu, la más afectada, para enterrar a las cientos de víctimas del sismo de magnitud 7.5 y el posterior tsunami que se ha registrado en la región, mientras los socorristas trataban de sacar a más supervivientes entre los escombros.

Todo esto en un ambiente de caos general en donde la identificación de cadáveres parece quedar por fuera de la lista de prioridades. La urgencia al día de hoy es evitar la propagación de epidemias a causa de la descomposición de los cuerpos, sin mencionar  el trastorno psicológico y moral que supone un tal número de fallecidos al aire libre y a la vista de todos.

Rafiq Anshori, director de operaciones de la Cruz Roja en Palu, lamenta la falta de ayuda no sólo en esa ciudad sino también en las zonas aledañas a las que no hay acceso:

“No sabemos aún cual es la dimensión de la catástrofe. Como nos hacen falta voluntarios, nos concentramos solamente en recoger los cadáveres y atender de urgencia a los heridos. Pero hoy es absolutamente necesario terminar la evacuación de los cuerpos, que están mojados, comienzan a descomponerse y huelen muy mal.  Reunimos los cuerpos en el hospital  pero si los familiares no los identifican hoy mismo serán enterrados sin identificación”.

Y efectivamente, en el patio trasero de un hospital, decenas de cuerpos fueron alineados y recubiertos con lonas bajo el sol, mientras los heridos esperaban al otro lado del edificio para ser atendidos.

Muchos habitantes siguen buscando a sus allegados, desaparecidos, en los hospitales o en las morgues improvisadas.

Una buena parte de los cadáveres ya han sido enterrados sin dejar ningún tipo de  registro en las listas oficiales. Los voluntarios, desorganizados y sin mucha preparación, ayudan a recoger los cuerpos sin la coordinación necesaria con las fuerzas de rescate. En otras palabras,  la comunidad se encarga – por su cuenta- de enterrar a sus muertos.

Indonesia clama por ayuda internacional

Ante la catástrofe que vive su país, que ha dejado un paisaje desolador de coches destrozados, edificios en ruinas, árboles arrancados y postes eléctricos caídos, el presidente indonesio, Joko Widodo no ha dudado en lanzar un llamado a la comunidad internacional pidiendo ayuda.

Por ahora, quienes más han respondido son las agencias humanitarias y ONGs que se han abocado al rescate y al envío de alimentos y medicinas, pero el envío de ayuda a la zona resulta complicado porque numerosas carreteras están bloqueadas  y los aeropuertos dañados.

La ONU afirmó este lunes que 191.000 personas necesitan ayuda urgente tras el terremoto, entre ellas hay 46.000 niños y 14.000 personas mayores.

Indonesia, un archipiélago de 17.000 islas e islotes que se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, es uno de los países del mundo más propensos a sufrir desastres naturales. Ya en el mes de agosto, Indonesia había registrado un fuerte terremoto que dejó más de 500 muertos y unos 1.500 heridos en la isla de Lombok.