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Legisladores de EEUU piden sanciones por medidas contra musulmanes de China

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Dos hombres de la minoría uigur conversan en una calle de Urumqi, capital de Xinjiang. GOH CHAI HIN / AFP

Congresistas estadounidenses republicanos y demócratas piden sancionar a responsables chinos implicados en la internación de musulmanes en campos de reeducación de la región de Xinjiang.


Legisladores de Estados Unidos urgieron este miércoles al gobierno de Donald Trump a aplicar sanciones contra funcionarios chinos involucrados en la internación de integrantes de la minoría musulmana uigur en la región de Xinjiang, en el extremo oeste de China, anunció el senador Marco Rubio.

En una carta remitida a los secretarios de Estado, Mike Pompeo, y del Tesoro, Steve Mnuchin, miembros del Congreso de ambos partidos instaron a aplicar sanciones contra siete funcionarios y dos fabricantes de equipos de vigilancia, informó en tanto el diario The Wall Street Journal.

"Hoy, yo & un grupo bipartidista de 16 miembros del Congreso pedimos a @POTUS que recurra a la Ley Global Magnitsky para congelar los activos y prohibir el ingreso de funcionarios chinos responsables de las redadas contra musulmanes en los campos de internación de la región de #Xinjiang", dijo Rubio en Twitter.

China ha negado las acusaciones de que un millón de miembros de la minoría musulmana uigur han sido internados en campos de concentración. “Estos parlamentarios, pagados por el contribuyente estadounidense, deberían ocuparse de su trabajo (…) en lugar de ocuparse de los asuntos de otros países”, declaró la portavoz de la diplomacia china.

¿Hay realmente un millón de detenidos en campos de reeducación? ¿Clases de propaganda obligatoria? ¿Castigos corporales? ¿Intentos de suicidio? China responde que estos lugares dedicados a la educación sólo sirven para rehabilitar y reinsertar a delincuentes.

Sin embargo, Naciones Unidas estima que existen prisiones secretas, con detenidos que no serán juzgados ni formalmente inculpados, un sistema de control absoluto, con extracción de ADN y cámaras de vigilancia. Estas prácticas se llevarían a cabo en nombre de la lucha contra el terrorismo o el extremismo religioso.