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Los niños, primeras víctimas del agua contaminada

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Niños pakistaníes trabajan en una granja de Lahore, capital de la provincia de Punjab, Pakistán. Arif Ali/AFP

Miles de niños mueren cada año en Pakistán a causa de la contaminación del agua. El país pierde más del 4% de su PIB por la ausencia del saneamiento  del preciado líquido y la deficiente salud pública.


El agua es un bien necesario, indispensable para la vida. Pero cuando está contaminada igual puede matar. Es lo que sucede en Pakistán, donde según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las autoridades pakistaníes, entre el 30 y 40% de las muertes y enfermedades están directamente relacionadas con la mala calidad del "oro azul" como se refieren muchos al agua. De acuerdo con los estudios, el agua que circula en la capital Islamabad está contaminada, lo que implica que la población -alrededor de un millón de personas- ingieren a diario agua envenenada, una situación que se extiende al resto del territorio donde habitan más de 200 millones de personas. Una bomba de tiempo.

De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), cada año mueren 53 000 niños pakistaníes de diarrea, tras haber consumido agua no potable. La fiebre tifoidea, el cólera, la disentería y la hepatitis son también frecuentes. El 32% de la población total del país tiene menos de 14 años.

El  principal motivo de la polución del agua  tiene doble cara. Por un lado la defecación a cielo abierto que practican diariamente decenas de miles de personas y cuyas sustancias terminan en las canalizaciones. Por otro, miles de fábricas arrojan a diario agua sin tratamiento previo, lo que implica presencia de substancias tóxicas químicas, notablemente metales pesados. En Lahore, capital de la provincia de Punyab, la más poblada del país, el río Ravi que provee de agua a la ciudad sirve de desaguadero para muchas de las fábricas que producen textiles, productos químicos, industria farmacéutica.

Más al sur, en la vecina Karachi, capital de la provincia de Sind (donde residen más de 46 millones de habitantes), recientemente la justicia decidió tomar medidas drásticas. Las autoridades locales deben presentar este mes de enero un plan para permitir "a todos los habitantes" beber agua limpia, potable,  como resultado de un largo proceso donde se multiplicaron las denuncias de corrupción en el manejo del líquido.

Pakistán es uno de los países de mayor densidad de población en el mundo. Más de 200 personas comparten cada kilómetro cuadrado de su territorio, lo que en las condiciones actuales de escasa seguridad pública agrava cualquier problema. Ante la falta de lluvias regulares, los pakistaníes sobre explotan cualquier pozo o fuente de agua, muchas de ellas contaminadas con arsénico. Entre 50 y 60 millones de personas se envenenan así poco a poco.