rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

China Hong Kong Xi Jinping Carrie Lam

Publicado el • Modificado el

El presidente Xi Jinping advierte que Hong Kong no debe cruzar la línea roja

media
El presidente Xi Jinping y la jefa del ejecutivo en Hong Kong, Carrie Lam, 29 de junio. REUTERS/Vincent Yu/Pool

El presidente chino Xi Jinping dijo también en un discurso transmitido por la televisión y pronunciado poco después de haber hecho prestar juramento a la nueva jefa del ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, que Hong Kong era en la actualidad más libre que antes. Lam es considerada una marioneta de Pekín.


El presidente Xi Jinping advirtió este sábado contra los desafíos “inadmisibles” a la autoridad de Pekín, 20 años después de la retrocesión de la excolonia británica. Su advertencia tuvo lugar durante el juramento de Carrie Lam, primera mujer en dirigir el gobierno de Hong Kong.

Funcionaria de alto rango de 60 años, Lam fue designada -como sus predecesores- por un comité electoral favorable a Pekín y ya ha sido acusada de ser la marioneta del régimen chino, en una ciudad en la que muchos piensan que China ha dejado de respetar el principio de "Un país, dos sistemas" que rigió la retrocesión en 1997.

Desde el comienzo de la primera visita de Xi Jinping como presidente, la megalópolis de casi ocho millones de habitantes ha sido escenario de numerosas manifestaciones de hongkoneses contra un aumento de la injerencia china en ese territorio, que goza de unas libertades desconocidas en el continente.

El sábado por la mañana, Xi advirtió que “todos los esfuerzos para poner en peligro la soberanía nacional, para desafiar a la autoridad del gobierno central y la Ley fundamental de Hong Kong” suponían el cruce de “una línea roja” y que son “absolutamente inadmisibles”.

Carrie Lam tiene ante sí una ardua tarea: rebajar las tensiones políticas. Sin embargo, sus opositores temen que agrave las líneas de fractura en la excolonia británica. Los simpatizantes de Lam, que prestó juramento el sábado en presencia del presidente chino, Xi Jinping, alaban su tenacidad y sus competencias.

Hasta principios de año, era la adjunta del jefe del gobierno saliente, Leung Chun-ying. La impopularidad de este, a quien sus detractores acusaban de ser una marioneta de Pekín, también ha salpicado a Lam.

Odiada por el bando demócrata, sus críticos la acusan de ser la "niñera" de Leung ("lai-ma" en cantonés) por la fidelidad que le profería.

Esta imagen negativa se vio reforzada cuando Lam apoyó, en 2014, un proyecto de reforma defendido por Pekín, duramente criticado por la oposición por ser un ejemplo de "falsa democracia".

El proyecto sacó a la calle a decenas de miles de personas para reclamar un verdadero sufragio universal en Hong Kong. Pekín, sin embargo, no cedió ni un ápice.