rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
Enfoque internacional
rss itunes

Australia: política dura con los migrantes

Por Hugo Passarello

El drama de los inmigrantes ilegales que atraviesan los mares en embarcaciones frágiles, en busca de una vida mejor, impacta no solo a Europa sino también al sudeste asiático. En esta región, Australia tomó medidas drásticas y controversiales para detener el flujo de gente que llega a sus costas.

Todavía está fresca en nuestra memoria la tragedia de los 800 inmigrantes muertos en el naufragio de una embarcación en el mar Mediterráneo a mediados de abril. Por desgracia, esta situación no solo sucede en Europa. Unos 2.000 inmigrantes, provenientes de Birmania y Bangladesh, fueron rescatados este fin de semana en las costas de Indonesia y Malasia.

En las aguas del sudeste asiático, estos barcos tienen como destino habitual Tailandia. Pero también Australia, uno de los países más ricos de la región y del mundo.

Sin embargo, desde la llegada al poder del Primer Ministro, Tonny Abbot, se implementó una política de tolerancia cero frente a los barcos que transportan inmigrantes ilegales. Para cerrarles el camino, puso en marcha la operación Fronteras Soberanas desde finales de 2013.

Ante esta política, han llovido críticas de los grupos de derechos humanos, que handenunciado a Australia por el incumplimiento de sus responsabilidades internacionales, al negar refugio a quienes lo solicitan. Sin embargo, estas críticas no lograron detener la operación.

Las medidas del gobierno australiano captaron la atención de algunos políticos europeos de extrema derecha que buscan una manera eficaz de detener el flujo de inmigrantes ilegales. Estos representantes argumentan que mientras Europa tuvo miles de muertos por los naufragios, no hubo ni una sola víctima fatal en las aguas australianas.

Australia envía a los migrantes que intercepta a centros de detención fuera de su territorio, como las islas Nauru y Manus o a Camboya, que a cambio recibe del gobierno australiano alrededor de 28 millones de euros.

Entrevistado: Eduardo González, director de la radio Austral.