rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

papa Francisco catolicismo Filipinas

Publicado el • Modificado el

Millones de filipinos asistieron a la misa del papa Francisco

media
Una multitud asistió a la misa del Papa en Rizal Park, Manila, Filipinas, el 18 de enero de 2015. REUTERS/Erik De Castro

El pontífice argentino celebró este domingo en Manila un oficio con una asistencia de fieles récord para la Iglesia católica, con seis millones de personas. El Papa evocó la imagen de Jesús, muy venerado en este bastión del catolicismo en Asia. Antes de la misa, de dos horas de duración, Jorge Bergoglio se reunió con niños de la calle.


Unos seis millones de filipinos asistieron este domingo a la misa celebrada en Manila por el papa Francisco, en lo que supone un record de afluencia para el pontífice argentino.

Esta cifra es superior a la misa de 1995 del papa Juan Pablo II, también en Filipinas, a la que acudieron cinco millones de personas.

Durante su homilía, Francisco evocó al Santo Niño (Jesús), muy venerado en este bastión del catolicismo en Asia.

"Que el Santo Niño pueda continuar bendiciendo a Filipinas y apoyando a los cristianos de esta gran nación en su vocación de ser testigos y misionarios de la alegría del Evangelio en Asia y todo el mundo", declaró ante la multitud.

"Filipinas es el principal país en Asia. Es un don de Dios, una bendición, pero también una vocación. Los filipinos fueron llamados a ser misioneros de la fe en Asia", sostuvo.

Francisco, de 78 años, se desplazó a un parque junto a la bahía de Manila a bordo de un papamóvil en forma de "jeepney", los famosos minibuses filipinos.

Antes de celebrar la misa, el papa se reunión con algunos niños de la calle que fueron recogidos por la iglesia católica, Glyzelle Palomar, una niña de 12 años, le preguntó sollozando al papa por qué Dios deja que los niños caigan en la droga y la prostitución.

"Es la única que preguntó algo que no tiene respuesta y que no sabía expresar en palabras sino con sollozos", dijo el papa tras un largo abrazo a la niña.

El papa termina de este modo su periplo asiático, que antes lo llevó por Sri Lanka. El sábado tuvo que acortar su visita a la isla de Leyte, donde iba a reunirse con los supervivientes del tifón Haiyan, que en 2013 dejó más 7.350 muertos.