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Perpetua para Douch, el verdugo de Tuol Sleng

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Le verdict dans le procès en appel de Duch a été diffusé en direct à la télévision, le 3 février 2012. REUTERS/Samrang Pring

El ex director de la temible prisión de Phnom Penh bajo el régimen de los jemeres rojos fue condenado a cadena perpetua por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Sus actos “se cuentan entre los peores jamás registrados en la historia”, estimó el presidente de la corte, patrocinada por las Naciones Unidas.
 


Kaing Guek Eav, más conocido como Douch, fue condenado este viernes 3 de febrero a cadena perpetua por la corte patrocinada por las Naciones Unidas, en lo que es el primer veredicto definitivo de este tribunal.

Douch había sido condenado en primera instancia a 30 años de prisión en 2010 por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad como jefe la cárcel de Tuol Sleng (o S21), en la que 15.000 personas fueron torturadas antes de ser ejecutadas entre 1975 y 1979.

El fallo contra Douch fue recibido con alivio por los demandantes y las víctimas, que siguieron el proceso durante setenta días.

"Los crímenes de Kaing Guek Eav, sin duda, se cuentan entre los peores jamás registrados en la historia. Ellos merecen la pena más elevada posible", sostuvo Kong Srim, presidente de la corte.

Para el documentalista Rithy Panh, la pena se encuentra totalmente justificada, y un veredicto menor a la cadena perpetua no habría tenido sentido, teniendo en cuenta la gravedad de los crímenes que se le imputaban.

La sentencia inicial de 30 años impuesta tras el primer juicio contra Douch, de 69 años, le habría permitido salir en 18 años, si se tiene en cuenta los años en prisión que ya cumplido.

Esta vez, la corte desestimó las circunstancias atenuantes retenidas durante el primer juicio, llevando los 30 años de cárcel al máximo previsto por la ley.

Douch había vivido en la clandestinidad hasta 1999, cuando un fotógrafo irlandés lo encontró trabajando para una ONG.