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Manifestaciones de apoyo al fiscal Mueller, investigador de la trama rusa

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Manifestación de apoyo al fiscal especial Robert Mueller en Los Angeles (California), el 8 de noviembre de 2018. REUTERS/ Kyle Grillot

La decisión del presidente Donald Trump de echar al fiscal general Jeff Sessions puso en alerta a ciudadanos que temen que sea un paso previo a enterrar la investigación que Robert Mueller lleva a cabo sobre la presunta injerencia rusa en la campaña electoral que llevó al candidato republicano a la Casa Blanca. Reportaje en Washington.


Con Anne Corpet, corresponsal de RFI en Washington

La decisión presidencial de despedir a Jeff Sessions como fiscal general horas después de que los republicanos perdieran el control de la Cámara de Representantes, que ahora con mayoría demócrata puede investigar al presidente, fue interpretado como un indicio de que Trump sofocará la investigación sobre la presunta injerencia rusa en la campaña electoral que lo llevó al poder.

Sessions, quien fuera el primer senador republicano de peso en creer en la candidatura de Trump, cayó en desgracia cuando decidió recusarse en la investigación sobre la trama rusa, poniéndola en manos de su adjunto, Rod Rosenstein, haciendo más difícil para Trump incidir en la pesquisa y controlar al fiscal especial Mueller, quien hoy hurga en los negocios de la familia presidencial.

La sospecha de que Trump avanza contra la investigación se reforzó con el nombre del reemplazo de Sessions, Matthew Whitaker, quien ha cuestionado en el pasado la labor de Mueller en este expediente, diciendo que se extralimitaba.

La sensación de que la investigación del fiscal especial está en peligro dio lugar entonces a distintas manifestaciones el jueves en Estados Unidos, como pudo comprobar la corresponsal de RFI en Washington, Anne Corpet.

“Apoyamos a Robert Muller”, grita un orador en la tribuna. A pocos metros de la Casa Blanca, un cartel luminoso reza: “Salvemos a Muller”. Caroline Connor vino con su hija. “Me preocupa realmente la idea de que el presidente trate de despedir al fiscal Mueller. Si lo hace, debemos tomar las calles, porque detrás de la línea roja, está el principio del fascismo”, asegura.

Susan y John Cassona también se muestran alertas desde el despido del ministro de Justicia. “Trump echó a Sessions y ahora nos esperamos a que trate de echar a Mueller, y no puede hacer eso”, afirma Susan. Por su parte, John se muestra más cauto: “Si el presidente tiene razón y no hay colusión, entonces no hay de qué preocuparse. Mueller es un fiscal de confianza”, asegura.

“¡Culpable, culpable!”, grita la multitud cuando mencionan el nombre de Donald Trump. Luego abuchean el nombre de Matthew Whitacker, el reemplazo de Sessions.

“Es un hombre que no está calificado para este cargo. Esta simplemente allí para proteger al presidente”, denuncia Jamie Raskin, representante de Maryland.

Matthew Whitacker es sólo un reemplazo temporario. No fue confirmado por el Senado, lo que, según los expertos, invalidaría cualquier decisión que pueda tomar.