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Colombia Iván Duque Gustavo Petro

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Iván Duque ‘representa una extensión de lo que fue la votación del plebiscito’

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El candidato Iván Duque. Fuente: Reuters.

El candidato derechista lleva una franca ventaja en las intenciones de voto de cara a la segunda vuelta de la elección presidencial frente a  Gustavo Petro. Para Jairo Libreros, analista político, profesor de política de Seguridad y Defensa Nacional de la Universidad Externado de Colombia, el delfín del popular Álvaro Uribe representa una extensión del No en el plebiscito por la paz, mientras Petro es mirado con recelo por un discurso antisistema, asimilado por sus detractores al castro-chavismo.


Entrevista de Lucile Gimberg, enviada especial de RFI a Colombia

Colombia elige este domingo al sucesor del presidente Juan Manuel Santos entre el candidato de derecha Iván Duque y el exguerrillero Gustavo Petro. Las encuestas vaticinan una victoria de Duque, quien se impuso en la primera vuelta con el 39,1% de los votos, mientras su rival obtuvo el obtuvo el 25%.

Jairo Libreros, analista político, profesor de política de seguridad y defensa nacional de la Universidad Externado de Colombia, explicó a RFI por qué el delfín del expresidente Álvaro Uribe llega al domingo como el gran favorito.

La suerte está echada porque Iván Duque aventaja a Gustavo Petro por más de tres millones de votos. Si miramos las seis encuestas de la última semana previa a las elecciones, nos damos cuenta de que se mantiene la ventaja: estamos hablando aproximadamente de 15 puntos porcentuales. Y desde ese punto de vista, a menos de que Duque cometa un error gravísimo en los días previos a la elección, difícilmente va a perder las elecciones.

¿Cómo se explica esta ventaja?

Colombia todavía tiene un recuerdo “favorable” del expresidente Álvaro Uribe. Iván Duque representa no solamente las banderas de la derecha, sino particularmente el voto uribista, que durante los últimos años se ha mantenido de una manera casi extraordinaria para la historia colombiana. Y de manera particular, representa en cierta medida una extensión de lo que fue la votación del plebiscito del año 2016 por la paz, en donde el No, por escaso margen, se impuso al Sí.

En segundo lugar, Gustavo Petro es un gran candidato, de hecho encarna una candidatura inspiradora y romántica. Es un orador excepcional, es un hombre que tiene la capacidad de comunicarse con diferentes sectores sociales, pero pesan sobre él todavía muchos miedos. Dos de ellos muy destacados. El primero, una consigna que perversamente pero de manera efectiva ha manejado el uribismo y es catalogarlo como el hombre que representa el castro-chavismo, es decir esa dictadura de Hugo Chávez encarnada hoy por Maduro y Castro. Ese miedo ha generado escozor en sectores muy importantes de la sociedad.

En segundo lugar, por el pasado de Petro. Maneja un discurso antisistema, antidemocrático y en mi opinión, lo más peligroso: maneja un discurso contra los cimientos liberales de la democracia constitucional colombiana. Creo que esos dos factores han generado que él no alcance a tener el favor mayoritario de los colombianos. Pero sin duda es una gran candidatura, es un gran candidato y marca la historia colombiana. Porque por primera vez, quizás en los últimos 50 años, un candidato de izquierda tiene una opción real, y es alternativa de poder presidencial en Colombia.