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Alivio en la tensión cambiaria tras la renovación del 100% de las letras

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Un hombre camina junto a un cartel electrónico con la cotización del cambio, el 15 de mayo de 2018 en Buenos Aires, Argentina. Fuente: Reuters.

La depreciación del peso argentino amainó el martes merced a la intervención del Banco Central en los mercados y una voluminosa emisión de bonos en moneda local que aflojó la demanda de divisas. El Banco Central, además, logró la total renovación de letras en moneda nacional que vencían este martes por un monto equivalente a la mitad de sus reservas.


Por Juan Buchet, corresponal de RFI en Buenos Aires

Aliviados, y casi eufóricos. Así se mostraron al finalizar la jornada los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Finanzas, Luis Caputo. No era para menos: el Gobierno había superado exitosamente el Día D, en el que vencían Letras del Banco Central, conocidas como Lebac, por más de 600 mil millones de pesos y se temía que muchos inversores no las renovaran y compraran dólares.

El resultado superó todas las expectativas: se renovó el cien por ciento de las Lebac y hasta hubo pedidos por 5.000 millones más. Paralelamente, en una señal de fortaleza, la Argentina anunció el lanzamiento de dos nuevos bonos. El dólar bajó y los ministros dieron por terminada la crisis monetaria que tenía en vilo al país desde el 3 de mayo.

El ministro de Finanzas informó a la prensa que Argentina colocó "sendos bonos en pesos a tasa fija, uno a cinco años con 20% de interés y otro a ocho años con 19%. El monto global fue de 73.000 millones de pesos (casi 3.000 millones de dólares)".

La medida absorbió una masa de pesos que, por lo tanto, no se dirigió a la compra de dólares y el mercado cambiario se alivió, según analistas financieros.

En realidad, solo se ganó una batalla. Porque la fragilidad externa de la Argentina, alimentada por el déficit de cuenta corriente y una inflación que no da tregua, persiste. Es decir que dentro de 35 días, cuando venza la mayoría de las Lebac que se renovaron este martes, puede haber otro Día D.

La apuesta del Gobierno es que entretanto habrá restablecido la confianza gracias a la negociación con el Fondo Monetario. Pero hay otro problema: para asegurarse la renovación de las mencionadas letras, tuvo que subir la tasa de interés a un nivel que puede paralizar la actividad económica.