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Colombia: el Catatumbo, entre la eterna guerra y la frustrada paz

Por Angélica Pérez

El jueves a las 6 p.m. termina la tregua de tres dias en el Catatumbo colombiano. El EPL (remanente de una guerrilla desmovilizada en 1991) reanudará el paro armado que decretó la semana pasada en la región y sus habitantes volverán al confinamiento al que están sometidos desde el 15 de marzo cuando el EPL y su rival, el ELN, se declararon en guerra.

 

Miles de habitantes del Catatumbo colombiano desafiaron el pasado domingo la guerra que los tiene confinados desde hace un mes en sus casas y en refugios. Salieron a las carreteras para exigir al gobierno ayuda humanitaria urgente e inversión social y a los grupos armados que paren el fuego.

Con esta Marcha por la Vida, las organizaciones sociales de esta región del occidente colombiano rompieron el silencio sobre una crisis que se arrastra desde el pasado 15 de marzo, cuando la guerrillas del EPL y del ELN se declararon en guerra. Una situación que se  agravó con el paro armado decretado por el primer grupo hace una semana.

El defensor del pueblo de la región, Nelson Arévalo, entidad que junto a la Iglesia católica acompaña al movimiento social en su denuncia, fue una de las primeras voces en alertar sobre la gravedad de la situación al ver que en el país -incluido el poder central- no se hablaba del tema.

El pasado jueves decidió adentrarse por los pueblos y veredas del Catatumbo y encontró "Las carreteras solas, no se transportan productos agrícolas ni circulan ambulancias. Todos los negocios están cerrados. Los niños no van a la escuela. Algunos profesores han huido. También los médicos.", describió Arévalo a Radio Francia Internacional.

Más de 6.000 personas han sido desplazadas. 44 mil niños no pueden ir a clase y unos 5.000 comercios han cerrado. Las cifras extraoficiales indican que treinta habitantes de la región han muerto en esta violencia.

El padre Ramón Torrado, el párroco de San Calixto, uno de los cinco municipios más golpeados por esta última versión de la guerra en el Catatumbo, dice que "se han prohibido las salidas de enfermos en ambulancias" y que "en muchas escuelas hay artefactos explosivos". El párroco afirma también que hay 25 refugios humanitarios en la vereda.

Hasta hace un par de días el ministro de Defensa  y el comandante del Ejército Nacional minimizaron la situación en el Catatumbo mientras el desplazamiento forzoso y el confinamiento aumentaban. Ante el llamado contundente de la población el domingo 22 de abril, el Gobierno colombiano envió 2000 efectivos aumentando a 12 mil el pie de fuerza en estos territorios. Las organizaciones sociales de la región piden la mediación de la ONU pero rechazan que desde Bogotá se imponga una salida militar porque ella agrava y agudiza la situación, dicen.

144.497 habitantes de zonas rurales y urbanas pueblan el Catatumbo,en el departamento del Norte de Santander, frontera con Venezuela. Es punto clave para la industria petrolera con abundancia en recursos naturales y tierra óptima para el cultivo de coca. Es también una región histórica de las guerrillas del ELN, las FARC y el EPL. 

El EPL, Ejército Popular de Liberación, abandonó las armas en 1991 en virtud de un proceso de paz, pero uno de sus frentes siguió operando en la zona y hoy rivaliza con el ELN, grupo en plena negociación de paz con el gobierno.

Los paramilitares de extrema derecha llegaron en los años 90 y en 2004 desmovilizaron su bloque Catatumbo.

Los 8 municipios de la región son una de las 16 circunscripciones especiales de paz contempladas en el reciente Acuerdo Final firmado con las FARC, para que la población de las regiones más afectadas por la violencia tuviera representación en el Congreso. Pero su aprobación agoniza hoy en día en el legislativo.

¿Por qué la guerra le sigue ganando a los múltiples intentos de paz adelantados en el Catatumbo? La respuesta del padre Torrado, párroco de San Calixto: "Con el acuerdo de paz firmado con las FARC se hicieron muchas propuestas, como la reforma rural integral. Aquí debe haber una real inversión del gobierno en el agro, una garantía para los campesinos. Pero nada de eso se ha hecho... Porque estando la coca, los grupos armados pueden entregar las armas pero vendrán otros y siempre va a existir la guerra".

El Catatumbo  cuenta con la cifra récord de 25 mil hectáreas de cultivos ilícitos.  Los grupos armados, especialmente el ELN, extraen ilegalmente petróleo del oleoducto Caño Limón Coveñas y lo procesan para obtener un producto que remplaza a la gasolina que se usa en la fabricación de la cocaína y que es mucho menos costoso.  El contrabando de la gasolina venezolana es otro negocio muy rentable que se disputan los grupos armados de esta región cuya realidad muestra que una paz a medias resulta, a veces, peor que la guerra.

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