rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
Enfoque internacional
rss itunes

Occidente y Rusia se perciben como fortalezas sitiadas

Por Asbel López

El temor de una segunda Guerra Fría recorre el mundo tras el envenenamiento de un ex espía ruso y su hija con un gas neurotóxico en Reino Unido, lo que ha desatado la expulsión de decenas de diplomáticos rusos y occidentales. ‘Numerosos países se sienten amenazados', dice un experto a RFI.

Los occidentales acusan al gobierno ruso de haber utilizado un arma química en territorio europeo por primera vez desde la segunda guerra mundial. Decenas de diplomáticos rusos fueron expulsados de varios países occidentales.

Moscú respondió expulsando a su vez a decenas diplomáticos occidentales. Moscú anunció el cierre del consulado de Estados Unidos en San Petersburgo.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, evocó una Segunda Guerra Fría con algunas diferencias.

En la época del presidente de Estados Unidos Ronald Reagan, también hubo una expulsión masiva de diplomáticos. Pero esta vez, lo inédito es que estas expulsiones conciernen varios países occidentales que se han mostrado solidarios con Londres.

Es una medida sin precedentes cuyo objetivo es mandarle un doble mensaje al presidente ruso, según el historiador Pierre Grosser, profesor en Sciences Po París.

“El primer mensaje de los países occidentales, con algunas excepciones previsibles, es que se trata de una acción de solidaridad concertada con un país que ha sido atacado. Aunque no se utiliza, por supuesto, el término ‘ataque’, pues esto haría activar el artículo quinto de la OTAN y sería complicado", dice a RFI Pierre Grosser, historiador y profesor en Sciences Po París.

"El segundo mensaje es que Occidente estima que se ha dejado avanzar mucho a los rusos y ha llegado la hora del castigo. No es fijar una línea roja, sino castigar. Lo que no se hizo cuando Bachar el Assad utilizó armas químicas en Sira en 2013. Hemos pasado al ámbito del castigo”, agrega.

Es, pues, un castigo a Rusia pero también, según este experto, un insulto. Porque los occidentales no han tenido ningún reparo en anunciar las expulsiones en medio del luto que padecía el pueblo ruso por la muerte de 64 personas en un incendio en Siberia, entre ellos 41 niños.

“El momento también cuenta. Porque acaba de ocurrir un accidente terrible en Siberia occidental. En medio del luto nacional ruso, el anuncio es considerado por Moscú como un insulto. En principio, la solidaridad prima en estos casos. Estamos ante un congelamiento de las relaciones con Moscú, como a comienzos de los ochenta”, dice Grosser.

Como resultado de todo esto, tenemos un mundo en el que reina un ambiente de guerra fría. O, más bien, según los términos de este experto, de “fortaleza sitiada”, tanto del lado ruso como occidental.

“Rusia se presenta cada vez más como una “fortaleza sitiada”. Los occidentales, reaccionando como lo hacemos, también damos la impresión de habernos convertido en una “fortaleza sitiada”. Hablamos de la amenaza rusa, de la amenaza yihadista-terrorista, los australianos evocan la amenaza china. Estamos, pues, tanto de un lado como del otro, en un discurso de “fortaleza sitiada”, lo cual no es nada prometedor”, concluye Pierre Grosser, historiador y profesor en Sciences Po.

El golpe militar de EEUU no evita el uso de armas químicas en Siria, según expertos

Mighty Earth: ¿cómo lo que consumen los europeos tiene un impacto nefasto en la región del Gran Chaco?