rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo

Revistas de prensa

Publicado el • Modificado el

La reseña de la prensa francesa del 11 de enero de 2018

media
Catherine Deneuve en la cinta 'Belle de jour' con Iska Kahn, dirigida por Luis Buñuel, (1967). Imdb

La polémica por el caso Weinstein tiene un nuevo capítulo en Francia con eco internacional. Un centenar de mujeres firmaron a comienzos de la semana un artículo en Le Monde rechazando la “campaña de delaciones” que acompaña, según ellas, la legítima toma de conciencia de la violencia sexual.

Liberation se pregunta en portada “si la libertad sexual está amenazada”. En otras palabras, si tiene razón ese colectivo de mujeres, encabezado por la leyenda del cine francés, la actriz Catherine Deneuve, al defender lo que ellas llaman la “libertad de importunar” de los hombres.

En la carta, esas mujeres admiten que “la violación es un crimen”. Pero aclaran seguidamente que “cortejar de forma insistente o torpe no es un delito”.

Y agregan: “La galantería no es una agresión machista".

Para Libération, esa carta constituye una “contra-ofensiva inesperada y violenta que aviva la polémica”. L’Humanité considera por su parte que el tono de la carta es “caricaturesco y apático”.

Pero este diario estima que “cae de pie juntillas para los reaccionarios que lo están saboreando con el apetito un poco obsceno de los que no tuvieron el valor de asumirlo públicamente”.

El editorial de Libération es, en cambio, menos tajante. Al menos reconoce que algunos argumentos de la carta de Deneuve son “válidos y resaltan peligros reales, entre otros, el riesgo de acusaciones equivocadas”.

Pero en general rechaza esa carta calificándola de “teórica y retrógrada”.

Libération recuerda el acoso real que sufren a menudo las mujeres en los transportes públicos en Francia, desde muy jóvenes además.

“Lo que hace el colectivo que lidera Denueve de considerar a un hombre que manosea a las mujeres en el metro como la expresión de una gran miseria sexual, incluso de un no-acontecimiento, supone vivir en otro planeta”.

La otra explicación que tiene Libération para la actitud de esas mujeres es que tengan “suficiente poder y/o dinero para consultar un terapeuta que las ayude a relativizar”.

En Le Figaro dos intelectuales franceses evocan el liberalismo en Francia. Esa corriente filosófica no tiene hoy entre los franceses muy buena prensa, en todo caso mucho menos que entre los británicos.

Mathieu Laine y Jean-Philippe Feldman, afirman que “desde el Renacimiento hasta la Ilustración, los pensadores franceses se distinguieron por un auténtico culto del Estado. Mezclaron la devoción hacia la ley y un poder fuerte. El pensamiento francés se ha caracterizado desde el siglo XVI por un rechazo del individualismo".

no será jamás Inglaterra", anota Le Figaro citando las conclusiones de de esos investigadores y anota que “los liberales no son del todo felices en Francia”.

Y los ingleses, al parecer, son cada vez menos felices en Inglaterra. Esta mañana alcancé a leer que muchos británicos han solicitado la nacionalidad francesa.

Desde el Brexit, el número de británicos que están pidiendo la nacionalidad francesa está en neto aumento. En 2015, un poco menos de 400 británicos pidieron la nacionalidad francesa. En cambio el año pasado, en 2017, fueron un poco más de 3.000, informa Le Figaro.

Para terminar, citemos la semblanza que trae el vespertino Le Monde. Se trata de una directora de orquesta y de un chef.

Ella es lituana, se llama Mirga Grazinyté-Tyla, tiene 29 años y dirige la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Birminghan. Él es colombiano, se llama Juan Arbelaez, tiene 29 años, y ya cuenta con seis restaurantes en París.

Arbelaez, quien acaba de recibir un premio Fooding, es el nuevo niño consentido de la gastronomía francesa. De hecho, la palabra del título es “omnipresente”.

En Birminghan, de otro lado, la directora lituana ha desatado una auténtica Mirgamanía. Cada vez que se presenta Mirga Grazinte-Tyla, escribe Le Monde, la principal sala de esa ciudad está repleta.

Y para terminar, esta frase del chef colombiano Juan Arbeláez: “Los colombianos somos un pueblo al que le han cortado las piernas pero que nunca ha dejado de caminar”.