rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
  • Un vehículo atropella a varias personas en Barcelona

El Salvador

Publicado el • Modificado el

La justicia reabrirá el caso del asesinato de Monseñor Romero

media
Retrato de Monseñor Oscar Romero llevado por pelegrinos el 22 de mayo de 2015 en El Salvador. REUTERS/Jose Cabezas

Un tribunal de El Salvador revoca el sobreseimiento del capitán retirado del ejército Álvaro Saravia, único acusado hasta ahora por el homicidio en 1980 del padre defensor de los derechos humanos conocido como “la voz de los sin voz”. Tanto el juez como la fiscalía abren la puerta a señalar a nuevos imputados.


La decisión fue tomada por un juzgado de San Salvador después de que hace apenas un año la Corte Suprema de Justicia derogara la ley de amnistía de 1993 que perdonó las atrocidades cometidas durante la guerra civil entre 1980 y 1992.

Según un comunicado del Centro Judicial de San Salvador, el juez Rigoberto Chicas, “consideró que es de carácter obligatorio que juzgador acate la sentencia” de la Corte Suprema de Justicia para garantizar “los derechos fundamentales de las víctimas” de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra”.

Además, el juez pide a la fiscalía si debe seguirse el proceso contra el capitán retirado Saravia, declarado civilmente responsable del crimen por una corte de Estados Unidos en 2004, quien en una entrevista con el periódico local El Faro hecha en 2010 apuntaba a Roberto d’Aubuisson como responsable del asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Una comisión de la verdad creada por la ONU concluyó en 1993 que “existe plena evidencia” de que el mayor Roberto D’Aubuisson, fundador del derechista partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y fallecido en febrero de 1992 fue quien “dio la orden de asesinar al arzobispo”.

Ahora, con la decisión del tribunal de El Salvador de reabrir la investigación de la muerte de Romero, se podrían ampliar las imputaciones incluyendo a D’Aubuisson y a otros militares implicados si se realizan las debidas denuncias.

Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 en plena misa por un francotirador de los escuadrones de la muerte ultraderechistas. El que apretó el gatillo fue el subsargento Marino Samayor Acosta que recibió 114 dólares por el asesinato. (con AFP)