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Elecciones en Haití, unos comicios difíciles en un país devastado

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Vista urbana de Puerto Príncipe, con un afiche del candidato Jude Célestin, el 17 de noviembre 2016. REUTERS/Andres Martinez Casares

Este domingo 20 de noviembre Haití realiza elecciones generales para escoger presidente, senadores y diputados, en un contexto sumamente difícil, cuando sus habitantes aún no se recuperan del devastador huracán Matthew del 2015 ni del terremoto del 2010. Aunado a eso, el país vive una profunda crisis política desde que las elecciones de octubre de 2015 fueron anuladas tras acusaciones de fraude.


La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Haití, a la que se presentan 27 candidatos, se celebra el domingo en un país sumido en severas dificultades económicas, mientras aún lucha contra las consecuencias del devastador huracán Matthew.

El país más pobre de las Américas intenta dotarse de instituciones sólidas tras el fin de la dictadura de los Duvalier hace ya tres décadas y este proceso electoral refleja esa larga marcha hacia la democracia.
  
Estas elecciones vienen a reemplazar las del año pasado, en octubre de 2015, ganadas por Jovenel Moïse pero su rival de oposición Jude Célestin denunció fraude y después de violentos disturbios las elecciones fueron anuladas y se convocaron nuevos comicios, sumiendo al país en una nueva crisis constitucional.
  
El entonces mandatario Michel Martelly terminó su mandato el 7 de febrero siguiente sin poder traspasar el poder a un presidente electo. El parlamento escogió al titular del Senado, Jocelerme Privert, como presidente interino.
  
Cuatro favoritos para estas nuevas elecciones
  
La primera vuelta de las nuevas elecciones se planificó para el 9 de octubre de 2016,  pero tuvo que ser postergada debido por el paso del huracán Matthew el 4 de octubre que devastó el sur de Haití y dejó más de 500 muertos.
  
Entre los 27 aspirantes a ocupar la presidencia, cuatro pretenden ganar los comicios del domingo.
  
Uno de los principales postulantes es Jovenel Moïse, el ganador de la votación anulada de 2015, tras ser escogido por Martelly para representar a su partido, el PHTK (Partido haitiano Tèt kale).
  
También vuelve a presentarse su principal rival, Jude Célestin, bajo la bandera de la Liga Alternativa para el Progreso y la Emancipación de Haití (LAPEH), y quien llegó segundo en los anulados comicios.
  
También compiten el candidato del Partido Petit Dessalines, Moïse Jean-Charles, senador conocido por ser un feroz detractor de Martelly y quien participó regularmente en las manifestaciones opositoras.
  
La campaña de Maryse Narcisse, una de las dos mujeres que bregan por la presidencia, suscita particular interés pues estuvo cerca del expresidente Jean Bernard Aristide, quien fue expulsado en medio de manifestaciones y una revuelta armada, aunque todavía goza de una importante popularidad.
  
Poca motivación para votar
  
Los 6,2 millones de electores haitianos mostraron escasa motivación en las elecciones de 2015, en las que sólo una cuarta parte de ellos acudió a las urnas.
 
Para estas nuevas elecciones, la población sigue desmotivada, más agobiada por los desastres naturales y cansados de las crisis electorales repetitivas. Para muchos estos nuevos comicios han sido organizados de manera precipitada y las condiciones materiales no están dadas para poder ir a votar.
  

Un liceo en la ciudad de Jérémie que debería funcionar como centro electoral pero que hasta este 20 de noviembre acogía a los afectados por el huracán Matthew. ©Stefanie Schüler/RFI

En un país donde más de la mitad de sus habitantes tiene menos de 20 años, pocos jóvenes se interesan en la política nacional: ante un desempleo endémico, muchos se arriesgan a emigrar ilegalmente hacia el continente americano.
 
Haití, con una inflación superior al 10% y una deuda nacional que supera los 2.000 millones de dólares, ha visto buena parte de su agricultura, el único sector de la economía que tiene cierto dinamismo, reducirse a cero por los efectos del huracán Matthew.
 
La abstención podría deslegitimar el resultado.
 
(Con la AFP)